El otro día me di cuenta de que prácticamente solo leo poetas muertos. Ocurre, también, que los poetas vivos existen. Así que me puso a leerlos. Poetas y poetisas en lengua castellana. Fui allí, fui allá, sin método. Preguntando a la IA,
oye, tú, cuáles son los cinco que me recomiendas que todavía respiren, etc. Hay de todo. Y hay muchos que colean. No obtuve mucha satisfacción. Hay una tendencia a hacer poesía fría, que te deja de lado, fuera del poema. Sí que hay muchas cosas interesantes y me faltan horas, muchas, de lectura. La primera impresión es que pocas veces me sentí conmovido, o roto o sorprendido. Y es que el filtro del tiempo es un juez riguroso. Aunque a Bach, ese señor que hacía música, fue olvidado durante décadas, casi para siempre. Minuto y Resultado: poetas muertos 1, poetas vivos 0.

Poetas vivos, poetas muertos