Chanel monta un 15M en los desfiles de París o el día en el que las modelos blandieron pancartas con el lema “haz la moda y no la guerra”.
La noticia llegó cuando, al término del show de Chanel, comenzaron a aparecer las modelos, pancarta y megáfono en mano, reivindicando los derechos de las mujeres con lemas como “make fashion, not war”, “Ladies first” (también se leía este eslogan en los bolsos) o ““Women’s rights are more than alright”. Entre ellas, Gisele Bundchen y Cara Delevingne. A Lagerfeld hay que reconocerle la capacidad de seguir sorprendiendo, en este caso con la puesta en escena, pero muchos se han cuestionado hoy si, en estos tiempos que corren, es buena idea escenificar una revuelta callejera. “Las manifestaciones nunca deberían estar de moda”, escribía en un tuit Javier Plazas, analista de tendencias. Mientras, en su columna en Vogue, la respetadísima Suzy Menkes llegaba a la conclusión de que “tenemos un diseñador que capta lo que los franceses llaman “l’air du temps” –lo que está en el aire–”.
¿Oportunismo? Porque muchos recordaban hoy aquella perla de Lagerfeld: “Jamás fui feminista porque no soy lo suficientemente feo”. En fin.
Dejando el 15M chanelero aparte y entrando en la colección, la primavera verano 2015 que propone Lagerfeld para Chanel navega entre trajes de tweed que se llevan con corbata y botas de estampado pictórico, trajecitos de punto, extraña profusión de logos acá y allá, y (lo mejor) conjuntos de blusas románticas con bermudas y faldas de raya diplomática y accesorios en dorado.
Con el hashtag #chanelprotest la red ha ardido… a favor y en contra.