
Hoy os quiero hablar de mi afición por los ponchos, me encantan y son muy prácticos y estilosos. Vale, prácticos, sólo a medias... El caso es que cuando al final del verano, vi que volvían con fuerza como tendencia, me alegré, ya que tenía uno en mente para hacer y otro en el armario de lana negro, por aprovechar. Pero amigas, lo de esto último fue una locura, ya que aunque me lo pusiera un ratito, aquello se convertía en una pesadilla, se terminaba escurriendo y acababa casi pisándolo por el otro lado. Vamos que al final no me ha quedado más remedio que buscar el modo de que se quede en su sitio y lo he hecho reciclando.
He recuperado un cierre metálico de hace mucho tiempo que mi madre guardó en una de esas latas que todas tenemos por casa y un retalillo de cuero que sobró de la aventura del abrigo.
Ahora ya tengo más cerrado el poncho y puedo disfrutarlo sin que termine pingueando.

Ha sido muy fácil de hacer, el cuero lo he cortado en forma de cuadrado. Conformando la base y sobre esta le he colocado las piezas metálicas una a cada lado para servir de broche.

Espero que os guste este sencillo diy, que hoy participa en Rums y por cierto no dejéis de pasaros a ver el resto de runeras. ¡¡Nos vemos pronto!!
