Imagen: tecnologiadiaria.com
"¿Qué título tan absurdo?", diría cualquier adolescente que estuviera leyendo ésto ahora. Es verdad que en las salas de computadoras de los secundarios, fuera de clase, Facebook prevalece sobre Google y cualquier otro dominio. Pero supongamos que no se trata de esa red social, sino de una escuela de conductores de automóviles para mayores de 40 años, allí gran parte dirá "qué ridículo, si aquí todos sabemos manejar". La respuesta, para este caso, sería que "todos sabemos encender un coche, poner primera, avanzar, apretar el embrague, poner segunda y avanzar; apretar embrague, poner tercera y seguir avanzando; si es necesario se va a cuarta o a quinta y luego, el punto muerto cuando estamos llegando a la esquina". Pero la papa se completa así: : "¿sabemos poner el guiño cuando vamos a doblar a la derecha o izquierda? ¿frenamos en el momento en que el semáforo cambia del verde al rojo (o lo hacemos segundos después)?, ¿le damos prioridad al de la derecha cuando frenamos ante otro vehículo en la esquina?, ¿en las escuelas reducimos la marcha a 20 kilómetros por hora?, ¿en la ruta pasamos otro coche cuando está la doble línea amarilla?". Según lo que responda ese individuo se sabrá si realmente sabe manejar o no. Lo mismo sucede con Facebook y los adolescentes: el qué ya lo sabemos; el para qué, no.
Hace un año, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, visitó la ciudad de Urbana Champaign, invitado por la Universidad de Illinois, Estados Unidos, donde se graduó como doctor en economía. Un matrimonio mendocino trabaja en esa universidad. Mientras Correa daba un discurso en un auditorio, alguien le interrumpió para indicarle si reconocía a alguna de las personas presentes allí: el jefe de Estado inmediatamente identificó a uno de los mendocinos y lo llamó por su apodo, y sorprendió al auditorio. Finalizado el evento agasajo, el ecuatoriano habló en los pasillos de la Universidad con ese matrimonio mendocino. Al día siguiente, el jefe de Estado fue a almorzar a la casa de ellos, en un barrio común de Urbana: quería realmente descansar un poco de la rutina y compartir un rato con esa pareja de aquel vecindario de la calle Orchard.

Puertas adentro, el ecuatoriano y los mendocinos comieron empanadas y hablaron de todo, como lo hacen quienes hace mucho no se ven. En esa casa, con ellos, dos adolescentes, mendocinos también y familiares de ese matrimonio, estaban allí como solían hacerlo a menudo. Un día más para ellos y para todos también. Esa era la idea. Y así fue...hasta que aparecieron fotos en Facebook de lo que pasó allí.

Esto me lleva a contar una anécdota que viví en 1992, en Buenos Aires, que hubiera significado para mi una gran tentación de echarlo a perder en Facebook.
Trabajaba como seguridad y recepcionista de América TV y Cablevisión, en la calle Honduras de Palermo Viejo. Los sábados por la mañana se grababa el programa Roncarrol, conducido por Antonio Birabent. La mamá de Charly García, Carmen García Moreno, integraba la producción del programa. Un día cayó Pedro Aznar a anunciar el regreso de Serú Girán. Participé de la grabación del programa. Éramos pocos allí adentro: yo, un compañero de la Facultad, Nito Mestre y el asistente de producción. Y dentro de la cámara, Birabent y Pedro Aznar. La mamá de Charly me sacó una foto con los que estábamos allí. Aznar agarró el piano y tocó Seminare, junto a la hermana de Charly, Josi García Moreno (eso no salió en la TV). Yo no lo podía creer: un tema que tantas veces toqué con mi guitarra en un 21 de septiembre en el Parque ahora lo tenía a dos metros de mi, interpretado por uno de sus protagonistas.

¿Qué hubiera pasado si, existiendo Facebook, me afanaba cualquiera de esas otras fotos y lo publicaba en mi perfil? Ustedes ya se lo imaginan.
Esto es como el auto: sabiendo manejar podés chocar y matar. Con Facebook hay que tener una mínima idea de que se termina comunicando más a los que no son amigos o contactos, que a los habilitados para ver determinado perfil, porque al fin y al cabo en algún lugar el dato se escapa.
Este blog en WordPress: http://www.mariosimonovich.com/Apuntes de periodismo digital