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Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

Publicado el 26 junio 2020 por Tdi @RLIBlog
Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

La Biblia sigue siendo una guía moral para muchos cristianos. Entre las normas más conocidas, incluso entre los no creyentes, están las relacionadas con la condena total de la homosexualidad. Por alguna razón que se nos escapa, el dios todopoderoso y trascendental, ese que inequivocamente es amor, odia a los homosexuales. Es cierto que no es muy fan de la cópula recreativa, pero aún así resulta extraña su fijación. Dado que, como hemos visto, la Biblia no dice las cosas tan claras como luego las recordamos, conviene revisar si la condena a los homosexuales es real o solo es utilizada a conveniencia.

Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

Un problema común cuando nos referimos a fuentes antiguas o de pueblos con una forma de pensar diferente es que no usen o no tengan los mismos términos que poseemos en la actualidad. En la época de los textos bíblicos no existía el término homosexual, es decir, atendiendo a la orientación sexual. En cambio, se habla de relaciones de personas del mismo sexo. Aunque pueda parecer lo mismo, no implica una atracción o amor.


Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

La palabra sodomía se refiere al acto sexual anal u oral entre personas del mismo sexo. Proviene de Sodoma, uno de los dos pueblos destruidos por provocar la ira divina. En base a esto, uno puede preguntarse que si los sodomitas practicaban la sodomía, ¿qué hacían los gomorritas? Y es una duda lógica, pero la cuestión es que parte de una premisa errónea.

En Génesis 19:1-11, unos ángeles iban a Sodoma, pero Lot los persuadió para que pasaran la noche en su casa. Cuando cayó la noche, todos los hombres sodomitas pidieron que les permitieran "conocer" a los ángeles, pero Lot les ofreció a sus dos hijas vírgenes a cambio. En este caso, "conocer" significa copular, como ocurría en el relato de Caín. Suponiendo que el sexo de los ángeles es masculino, nos encontraríamos con una relación sexual homogenital. Dado que los ángeles ciegan a los hombres, se entiende que no se trataba de una relación consentida. Al ofrecer a sus hijas, Lot, como patriarca, está exponiéndose al escarnio público y a la imposibilidad de casarlas. Sin embargo, el énfasis de la historia es la transgresión de las normas de hospitalidad. Así lo defendían autores como Juan Casiano (360-435), que hablaba de la gula de los sodomitas, o el poema Pedro el labrador (1360-1399), que mencionaban el exceso y la pereza como causas de la destrucción de Sodoma. Era preferible el delito de violación a unas mujeres a la violación entre hombres o romper con la hospitalidad.

En Levítico 18:22 y 20:13 se condena a muerte a los hombres que yazcan con otros hombres como una mujer. Aparte de dejar de lado las relaciones entre dos mujeres, habla de abominación o acto repugnante. Originalmente se refería a la impureza o el tabú religioso. Esa impureza se refiería a las influencias que amenazaban la integridad de la identidad judía. Como indicaba en Levítico 18:1-5, Dios ordenó a los judios mantener sus costumbres sin importar que fueran distintas en los pueblos en donde residiesen. Es decir, se oponía al "donde fueres, haz lo que vieres". Dado que por la misma razón yacer con una mujer durante la menstruación ( Levítico 20:18) o consultar a un médium ( Levítico 20:6), entre otras cosas, también estaba castigado, ¿por qué en la actualidad el foco está solo en la homosexualidad? ¿Y por qué no se tiene en cuenta las relaciones entre dos mujeres? En respuesta a la segunda pregunta, probablemente porque las relaciones entre varones eran una transgresión a la idea del género masculino como activo, ya que uno debía tomar un rol pasivo, femenino.

El Nuevo Testamento no cambió mucho. Las epístolas de 1 Corintios 6:9-10 y 1 Timoteo 1:9-10 dicen que los prostitutos ( malakoi) y sodomitas ( arsenokoitai), entre otros criminales, no heredarán el reino de los cielos. El término malakos habitualmente suele referirse a ceder al tacto, suave, o al rol pasivo en las relaciones del mismo sexo. Arsenokoitai se suele interpretar como hombre que tiene relaciones sexuales con otro hombre. Sin embargo, no está claro que realmente signifique eso, ya que son términos que no vuelven a utilizarse. Debido a que contiene koite ("cama"), se intuye un componente sexual, pero si arsen ("hombre, masculino") es el objeto, implica que copula exclusivamente con hombres, mientras que si es el sujeto, se refiere a que lo hace con ambos. También se ha sugerido que arsenokoitai es una expresión derivada de la versión de la Septuaginta de los versículos del Levítico mencionados antes. Malakoi se referiría a alguien cobarde, delicado, de poca voluntad, usándose para referirse a alguien con una personalidad o moral débil. En 1 Corintios 6:9-10 se ha interpretado como el miembro pasivo de la relación pederasta, pero en el pasado se refería a la masturbación. En las fuentes griegas se refería a alguien afeminado, carente de moral, que no tenía autocontrol y se rendía fácilmente al placer.

En el último versículo de Romanos 1:18-27 menciona las pasiones vergonzosas de las relaciones entre personas del mismo sexo, pero como vemos en el resto del pasaje, la condena es a la idolatría y la relaciona con el homoerotismo, ya que es lo que observa en los paganos. Es decir, el homoerotismo era el castigo divino de la idolatría. Si se interpretase que se está condenando al homoerotismo, no podría determinarse cual es el castigo. Además, Pablo no usa las palabras para pecado ( hamartia, hamartema), anarquía ( anomia), injusticia ( adikia) o impiedad ( asebeia) para referirse al homoerotismo, como hace con la idolatría, sino como una impureza ( akatharsian). Dado que aún honrándola, Pablo no creía que la ley judía fuera estrictamente necesaria para la salvación (p.ej. la circuncisión, consumo de alimentos impuros), no está claro si consideraba que el homoerotismo era malo de por sí. Además, la consideración de natural podía referirse a las normas culturales o las normas por las que debe vivir una persona. Lo antinatural era una desviación de la norma, actos no habituales. Por ejemplo, que un gentil no estuviera circuncidado era lo natural, igual que para los judíos era natural estarlo. En Romanos 11:24 podemos observar como algo antinatural no siempre es necesariamente malo, aunque en el caso del homoerotismo es evidente por el contexto que era inmoral para Pablo, aunque no su principal preocupación.

Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

A pesar de todo, tanto en el Antiguo como Nuevo Testamento el objetivo es la unión del hombre y la mujer mediante el matrimonio para procrear. Cualquier desviación de la norma era pecado, por lo que para evitarlo, los homosexuales debían mantener el celibato. Es decir, no serían pecadores por ser homosexuales, sino por mantener relaciones con otros hombres. En el caso de las mujeres es más confuso. Cualquier relación no procreativa y/o fuera del matrimonio es pecaminosa, pero los textos mencionan siempre las relaciones entre hombres. La epístola a los romanos parece mencionarlas, pero no indica que las relaciones perversas de las mujeres sean con otras mujeres.


Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado

El gran problema radica actualmente en la importancia que se le da actualmente a estas afirmaciones, especialmente teniendo en cuenta que la Biblia ni siquiera contempla una relación homosexual responsable. Si las distintas iglesias subrayan la importancia de ciertos pasajes mientras ignoran o le restan importancia al resto, ¿por qué no ocurre lo mismo en este caso?

Poco a poco, enseñanzas como las de 1 Timoteo 2:11-15 donde limita a la mujer al silencio, la sumisión y a la salvación por medio del parto van dejándose de lado, especialmente cuando se tiene en cuenta la igualdad entre los cristianos promulgada en Gálatas 3:28. Desgraciadamente no siempre se cumple, pero, aún asi, ¿cuántas iglesias siguen considerando el parto como la vía de la salvación para la mujer?

En el cristianismo el amor al prójimo es un elemento central. No la tolerancia, que implicaría que hay algún mal, sino el ponerse en el lugar de los demás. La iglesia ha ido adaptándose para transmitir fielmente el mensaje bíblico y se han creado cismas debido a las distintas interpretaciones, por lo que el cambio es posible. Por lo tanto, el paso lógico sería acercarse a ese eje central del amor en vez de recurrir al desprecio y a la condena.

Por qué la Biblia no dice que la homosexualidad sea pecado
    Locke, K. A. (2005). The Bible on homosexuality: Exploring its meaning and authority. Journal of Homosexuality, 48(2), 125-156.

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