Revista Viajes

Por qué NO viajar

Por Belilo @BeatrizLizana

Querido viajaro: cuando vuelvas de tu expedición y retomes tus hábitos tendrás un pequeño bajón. Te darás cuenta que la vida sigue su curso y todo está más o menos igual a cuando te fuiste. En realidad, el que vas a cambiar un mundo eres tú, no tú al mundo. No esperes en convertirte en alguien indispensable y excepcional porque hayas visto u oído algo extraordinario sino simplemente haz que las cosas sucedan sin pedir nada a cambio. Los más grandes de la historia se fueron de ella sin saber hasta dónde habían llegado.

No hace mucho me vi en una situación un poco peculiar: iba haciendo un trayecto en coche con un amigo casado y con hijos que me confesaba que envidiaba a la gente "como nosotros, los bloggers de viaje". No tardé ni un segundo en ponerme a evangelizar sobre lo bueno y enriquecedor que es viajar, lo fácil y barato que es hoy en día, las muchas parejas con hijos que conozco y que viajan o incluso viven viajando... Mucho hablar para luego bajarme del auto sin saber qué es lo que mi amigo realmente envidiaba de nosotros los bloggers.

"Facepalm", o mejor traducido como zas! en toda la boca.

Voy a dejar de gritar al mundo de por qué viajar debería ser obligatorio en la vida de cualquiera. Hoy me voy a posicionar con los que no quieren viajar, o no pueden, o no les gusta. Quiero entenderles.

¿Por qué hay gente que no le gusta viajar?

  • No tienen dinero. Esto de ponerme en el lugar de otro a veces es complicado... todavía no he empezado y ya estoy entrando en contradicción conmigo misma. Sí, ya sé que no hace falta tener mucho dinero para viajar. ¿Sabes en dónde se sitúa el umbral de pobreza en España? En este enlace hay una calculadora muy interesante en la que puedes calcular en dónde estás situado. Lo que yo quería expresar en este primer apartado es que viajar es cada vez más fácil pero no todo el mundo disfruta si tiene que ajustar el presupuesto a la mínima expresión, ni conoce herramientas como Skyscanner para buscar vuelos baratos, ni está dispuesto a utilizar las plataformas colaborativas que permiten abaratar costes como Airbnb o Blablacar.
  • Les gusta su rutina. "El hombre es un animal de costumbres" y tener un horario no tiene porqué ser un martirio. Están cómodos con su trabajo y necesitan el vermut de los sábados y el partido de los jueves.
  • No viajan por amor. A sus hijos, a su pareja, a su familia... hay gente con las raíces muy profundas a la que le cuesta despegarse de los suyos. Son felices cuando están juntos y si se separan, la nostalgia no les deja descubrir otras realidades.
  • Les da miedo. ¡Todo el mundo tiene miedo a algo en la vida! Y por más que intenten en educarnos en lo contrario, tener miedo es normal e incluso sano si no hablamos de una obsesión. Ni Coelho ni ningún gurú de la psicología metafísica evitarán que seamos humanos y sintamos congoja. Hay gente que no quiere luchar contra eso que le asusta, y está en su derecho. No dejará de ser mejor persona por ello.
  • Por qué NO viajar

    Esto es una representación de Federico García Lorca

  • Hay gente que no viaja y sin embargo se siente libre. Hay una frase que parece que se estudia en la asignatura de 1º de viajes: "Viajando me siento libre". La libertad, quizá, está en poder tomar decisiones en tu vida como tú mismo estimes oportuno. Te puede pillar andando o en casa, y ojo, que la libertad de no saber dónde ir o dormir cada día puede ser abrumadora.
  • Aprender a vivir con menos. Se habla mucho últimamente del minimalismo, y oye, está muy bien esto de no ser materialista y vivir con muy poquito. ¿Seguro que esto no lo puedes hacer desde ya en tu casa, sin tener que moverte a ningún país? A lo mejor un par de mudanzas en tu misma ciudad es suficiente para entender el concepto 😉
  • Encontrar la inspiración. Cuando viajamos sucede algo en nuestro cerebro que nos permite sorprendernos por absolutamente todo lo nuevo que estamos viendo y viviendo en ese momento pero que, en el momento que nuestro inconsciente lo detecta como una parte rutinaria o monótona, la capacidad de sorpresa se apaga. Esa sensación se puede convertir en adictiva y por eso a veces sucede que no hemos vuelto de un viaje cuando ya estamos soñando con otro. En general, la capacidad de sorpresa es inversamente proporcional al número de años que tengas. Por suerte, yo a esta señorita me la encuentro muy a menudo en mi día a día, quizá porque soy bastante observadora o quizá porque me niego a enterrar a la niña que tengo dentro.
  • Por mi parte, seguiré viajando y seguiré creando. Y experimentando. Porque la motivación debe surgir de dentro, aunque eso ya es otra historia a contar en otra ocasión.

    About the author

    Por qué NO viajar Beatriz Lizana. Curiosa ad infinitum. Creativa. La escritura y la fotografía como herramientas para entender el mundo. "Puedo prometer y prometo que jamás dejaré de aprender".


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