Podría morder
tu dolor
hasta que
grites
su olvido
enviar mi
lengua
en expedición suicida
hacia la
derrota
segura y perfecta
de la trinchera
entre tus muslos.
Podría descifrar con saliva
el mensaje
tras la tempestad
monzónica de tus pezones
desentrañar tus entrañas
con la dulce
y salvaje embestida
de quien se echa a perder
para ganarse el cielo
de los locos.
Podría y debería
construir con el verso
de tu cicatrizla más hermosa pornografía.
