Revista Cultura y Ocio

Primera guerra mexicano estadounidense

Por Joaquintoledo

Primera guerra mexicano estadounidense

Estados Unidos ya estaba interesado desde hacía mucho en los territorios mexicanos más septentrionales que interrumpían las ambiciones de Washington para extenderse hacia el Pacífico. Los españoles, previendo la ambición estadounidense, acordaron con sus nuevos vecinos no extender más los dominios después de que los ibéricos cedieran Florida. Pero cuando México se independizó, las cosas cambiaron.

En 1823 se firma un tratado de amistad y de límites entre ambos países y Estados Unidos ofrece la compra de Nueva México en 1825 a diez millones y dos años después a quince millones, pero ambas ofertas fueron rechazadas. Como sea Texas se rebeló contra México cuando había allí miles de colonos norteamericanos que pedían a gritos separarse de dicho país. En Estados Unidos los del norte no apoyaron la guerra, contrariamente a los del sur, que al parecer deseaban más territorios hacia el oeste. El presidente mexicano Santa Anna ordenó el avance hacia Texas donde con fuerzas superiores masacró a 183 hombres en el Álamo, un fuerte cerca de San Antonio en febrero de 1836 luego de dos semanas de asedio, muriendo David Crockett. Ni siquiera los heridos de salvaron y se ordenó fusilar a sangre fría a 350 prisioneros. Los texanos sobrevivientes jamás olvidarían el Álamo incrementando su odio a México.

El ejército texano sobreviviente se lanzó sobre los mexicanos en San Jacinto, derrotándolos y capturando a Santa Anna. Eligieron a Houston como su presidente (de Texas) y solicitaron la admisión en la Unión, que tardaría por cierto nueve años en ser aprobada. Se tardó porque al parecer Texas se inclinaba a ser esclavista, que el gobierno federal no se atrevía a aceptar. Era 1836 y ni Jackson o sus sucesores se atrevieron a entrar en pugna con los intereses abolicionistas. Finalmente el presidente Tyler aprobó la admisión. México nunca reconoció el nuevo estado, pero Estados Unidos sí, desatando la ira del primero. Además, fuera de este contexto, por aquellos años Estados Unidos e Inglaterra solucionaron un litigio territorial sobre Oregón. California y Nueva México estaban prácticamente conquistadas antes de la guerra por la masiva migración de colonos, así que México perdió dichos territorios casi sin combatir. Después de que el 24 de abril de 1846 parte del ejército mexicano capturase a 63 estadounidenses exploradores en Texas, el presidente Polk solicitó la guerra al Congreso, que se declaró el 13 de mayo de 1846. México lo haría diez días después embarcándose en una guerra para la que no estaba listo.

Durante el verano las tropas estadounidenses cruzaron el desierto desde Kansas tomando Santa Fe sin batallar. Atacando desde múltiples frentes los americanos avanzaron. Dos grupos de tropas se unieron en San Diego después de realizar la conquista de California. La geografía fue el verdadero enemigo del ejército invasor. Luego se derrotó a los mexicanos en la batalla de Monterrey y se produjo un levantamiento en Yucatán, entonces fue cuando se derrocó a Mariano Paredes y se trajo del exilio a Santa Anna; entre el 22 al 23 de febrero los ejércitos de este se enfrentarían a los estadounidenses en la batalla de Buena Vista. Estos casi pierden la batalla, pero Santa Anna confiado retira sus tropas sin acabar con los invasores.

Más tarde el general Scott se dirige por mar en marzo de 1847 para atacar y consigue tomar el puerto de Veracruz después de un cruel bombardeo y con 10 mil hombres se dirigió al centro de México. Luego de algunas batallas como de Padierna, Churubusco, Molino del Rey y del castillo de Chapultepec, tras esto Santa Anna renuncia y en septiembre los invasores ocuparon la capital mexicana. El presidente Polk consiguió que más norteamericanos ocuparan California y Nuevo México, se ofreció la paz a cambio de que los mexicanos abandonasen sus pretensiones sobre estos territorios. Se rumorea que algunos políticos alrededor del presidente sugirieron tomar México entero, pero los desoyó. El Tratado de Cahuenga del 13 de enero de 1847 había puesto final a las disputas de California. El tratado de paz entre México y Estados Unidos fue el Tratado de Guadalupe Hidalgo firmado el 2 de febrero de 1848 cediéndose Alta California y Nuevo México. Polo insistió que se pagase 15 millones de dólares a los mexicanos por la cesión de estas tierras, que sería casi el 51% de su territorio. Además reconoció la independencia de Texas que ya pertenecía a la Unión. La guerra además costó la vida de 12 mil estadounidense y 25 mexicanos.

Así Estados Unidos, en menos de cien años había logrado llegar desde el Atlántico hasta el Pacífico. Pero a pesar de la algarabía y el optimismo dentro del país, la guerra dejó un sabor amargo a los del norte sobre todo, y a algunos otros opuestos a esta guerra que francamente era de tipo imperialista. La facción política Whig y los abolicionistas habían estado en contra del conflicto, los primeros porque la guerra había estado manejada por los demócratas que ahora se llevaban toda la gloria, mientras que los segundos porque les parecía una violación de los principios que se proclamaron con la independencia. Los territorios del lejano oeste, como California fueron poblados rápidamente, una nueva noticia había surgido, ¿cuál era?, se había descubierto oro en el valle de Sacramento. Una avalancha de colonos dispuestos a todo llegaron a California de pronto, y no sólo de todas partes de la Unión, sino también algunos de Europa llegaron allí con el sueño de hacerse ricos. Esto trajo algunos problemas como el surgimiento de bandoleros, delincuentes y violencia tanto de ellos como de las autoridades que los controlaban.


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