Luego cuando llegaba la hora de irse, no quería, se subió a la cama del hospital y no se quería ir. Menos mal, que mi madre logró convencerla. Ahí empezamos a notar un cambio en ella.En casa cada día esta siendo muy difícil. Entiendo que se debe sentir como en un segundo plano. Me paso el día o casi todo el día con el bebé en la teta o encima y me resulta difícil jugar con ella en esa situación. Es verdad que mi marido ahora ha cogido las riendas del juego con Lola y se encarga de ella. O cuando vienen mis padres, ellos se encargan de Lola.
De verdad que trato de ponerme en el lugar de ella. Debe ser difícil ver un cambio radical en la forma de actual en casa. De no haber un bebé y atenderla a ella al 100%, a no atenderla practicamente nada. Juan tiene un mes, y espero que en unas semanas, todo vuelva a la normalidad, la verdad es que necesitamos todos volver a nuestras rutinas y que no haya tanto cambio.
¿Qué hemos notado en Lola?
- Cualquier cosa que la frustra, se enfada, no lo tolera, cuando antes lo toleraba más.
- Se pone a gritar cuando se enfada, pero no son gritos cualesquiera, son gritos de verdadero enfado y de rabia.
- Da portazos.
- Llora por muchas cosas para conseguir lo que ella quiere.
- Se pone a jugar a juegos muy ruidosos cerca de su hermano.
- Tira cosas cerca de la cuna de Juan, cuando él está dormido.
- Además parece que en el cole sigue un poco descentrada.
- A veces nos pega.
En realidad, Lola quiere a su hermano, me lo dice y se la nota, le abraza, le canta y muchas veces consigue calmarle cuando está más nervioso o empezando a lloriquear.
Sin embargo, esa actitudes que tiene, creo que tienen más que ver con rabia hacia nosotros, a no entender esta nueva situación y no ser capaz de gestionar estas emociones encontradas.Además noto que esa rabia la expresa más hacia mi, y supongo que es normal porque obviamente yo me dedicaba todas las tardes a estar con ella, dedicación exclusiva y esto ha cambiado radicalmente.
¿Cómo lo habéis vivido vosotros? ¿Entendéis lo que digo?