Así que un día, rebuscando telas, ella vio una de la princesa Sofía y le gustó mucho, así que... vi que ya era el momento de hacerle otra toalla a Evelyn y dejar de usar la que ya le venía pequeña.

No sé si se aprecia bien, pero la letra de su nombre, es la misma letra que aparece en la tela. Son detallitos tontos, pero hacen de esta toalla simple, una toalla única.
Ha quedado bonita ¿verdad? A Evelyn le encantó.
Buen Viernes y buen fin de semana.
