¿Qué es lo que hace mal un empleado?
19 noviembre, 2012 jose luis One comment
Si la semana pasada realicé un post sobre ¿Qué es lo que hace un mal jefe?, no sería justo el no hacer este hoy, ya que, aunque la mayoría de los jefes de nuestras empresas dan pena verlos y han influido mucho en que llegásemos a la situación actual, no se puede negar que parte de culpa también se debe a lo realizado por muchos trabajadores en su día a día dentro de la organización.
Puede que muchos digan que sus actuaciones dentro de la organización han sido motivadas por una decisión errónea del jefe que le ha perjudicado y es la causa de que se comporte como lo hace. Eso no lo voy a negar, pero entrar en una espiral de desconfianza y de rencillas, solo deriva en una ruptura en la consecución del objetivo global de la organización.
Lo que si es verdad, es que es más fácil ver lo que hace mal un jefe que lo que hacemos nosotros mismos, para que lo vamos a negar. Por eso más que lo que hace mal un empleado, voy a indicar cuáles serían los mejores comportamientos ante situaciones dentro de la organización, ya sean debidas o no a una decisión de un mal jefe.
Ante una decisión que afecta a no desarrollar tu carrera
Ascensos a otros compañeros que consideramos injustos, lo primero que hacemos es recurrir a la crítica y a ponernos en contra del ‘ascendido’ cuando puede que no tenga culpa. ¿Hemos ido directamente a preguntar el por qué asciende ese compañero y no yo? Casi nunca. Callamos, nos enojamos y el rencor deriva en desidia.
Ante el reconocimiento a otro de un trabajo hecho por nosotros
Doble enfado: con el jefe que reconoce el mérito a otro y con el que lo recibe si es que este no dice nada. ¿Has dejado claro a las dos partes que tú eres el ‘culpable’ de ese éxito? Igual que antes, callamos y como mucho criticamos esto dentro de nuestro círculo de amigos dentro de la organización.
Ante la injusta relación remuneración-trabajo
A un compañero se le sube el sueldo a sabiendas de todos que no realiza su trabajo de forma adecuada o que incluso tiene menor jornada laboral en tiempo que tú. ¿Has puesto en conocimiento de los superiores este hecho? No, casi seguro que prefieras reducir tu ritmo de trabajo para pensar que eso compensa el que no te hayan subido el sueldo.
Ante las críticas a lo que haces en público
Si son constructivas, no deberían de molestarte si están fundadas. Pero realmente si nos molestan y solemos ‘negar la mayor’. Primero seamos conscientes si la crítica es correcta. Si lo es, admítela e intenta también públicamente decir que intentarás cambiar. Ahora bien, si la crítica no está fundada, hazlo igualmente público, bien en grupo o de forma individual al que te ha criticado. Quedarse con ese malsabor dentro solo derivará en un ciclo de desmotivación.
Ante recibir órdenes que consideramos no beneficiosas para la organización
En primer lugar debes de entender que las órdenes son órdenes y que el no cumplirlas puede generar tu despido. Te quedan dos cosas: hacerlas sin rechistar o hacerlas rechistando. La primera situación sabes que derivará en algo malo para la organización. La segunda, puede que no valga de nada, pero haz oir tu opinión, puede que hagas entrar en razón al jefe o que vea cosas que no había visto cuando tomó la decisión. El silencio y la aceptación sin más, son malas compañeras de viaje y no hacen que una organización crezca.
Ante recibir órdenes que consideramos no beneficiosas para nosotros
Si la decisión creemos que nos perjudica personalmente debemos de entender que al fin y al cabo somos una pieza de un puzzle. Si nuestro perjuicio favorece al grupo, deberemos de sopesar la orden tomada. Si consideramos que es injusta y que está dirigida a producirnos malestar, nos debemos de preguntar si hay un por qué. Si lo hay, mirar si hay solución, si no lo hay, mostrar tu opinión sin entrar en la discusión.
Ante amenazas, malas maneras o acosos
Típicas de un mal jefe. Pocas soluciones hay ante esto. Si podemos hacerlo saber a otros superiores a nuestro jefe directo,sería recomendable que se hiciesen saber (cosa que no siempre es posible). Lo que no debemos de hacer es que nos afecte personalmente y psicológicamente porque significará nuestra autodestrucción. Tampoco es bueno entrar en una guerra sin cuartel ya que el jefe siempre es el jefe.
————————–
Lo que está claro es que todos los posibles problemas que se derivan de la actuación de los empleados vienen por dos motivos: mala comunicación y miedo.
Mala comunicación porque muchas veces prefiere guardarlo para sus adentros o comentarlo en pequeño círculo de confianza a hablarlo abiertamente y sin problemas con la otra parte.
Y miedo a varias cosas: a que el jefe tome represalias directas sobre él, a quedar más avergonzado a los ojos de sus compañeros, miedo a llevar la contraria a un superior y no tener razón,….
Y la verdad es que todos estos conflictos tendrían mejor solución si desde sus inicios la organización tuviese montado un sistema de comunicación abierto y participativo, cosa que no abunda en nuestro país, donde somos más dados al ‘ordeno, mando y hago saber’ y los subordinados a acatar lo que diga el ‘jefe de la plantación’. ¡¡Así nos ha ido, nos va y nos irá!!
