Ni Ferraris, ni fotos en Dubai. Rolexs tampoco, que están muy vistos.
Si quiere transmitir calidad, proyectar autoridad y desprender éxito, nada de eso te ayudará.
Si de verdad quieres que tu mera presencia sea sinónimo de seguridad, que tu palabra se convierta en ley y que todo lo que toques se transforme en oro…
Compra lo más caro de todo.
Compra un nombre.
Trabaja de tal forma que tu nombre se convierta en algo más grande que cualquier cosa que puedas comprar.
Pero eso no es algo que vayas a conseguir simplemente haciendo cosas. Ni siquiera muchas cosas.
Siendo muy cumplidor, muy puntual o habiendo sacado buenas notas. Ni tomando cafés con todo el mundo y siendo el más simpático.
Todo eso resulta insuficiente para conseguir un logro de semejante magnitud.
Para conseguir algo así, para conseguir un nombre que conquista mundos, además de mover el culo sin parar necesitas algo más, moverlo de cierta forma.
Mover el culo de tal manera que hipnotice a quien dejas atrás.
Y eso solo se consigue copiando a los mejores, y copiándolos bien.
En el newsletter destripo el mejor anuncio de la historia.
Y te cuento una forma de adaptarlo a tu caso que nunca habías oído antes.
Contrúyete un nombre.
Escribe el mejor puto anuncio y discurso de ventas de tu sector.
Te apuntas aquí:
Acepto la política de privacidadLa entrada ¿Quieres likes? Haz esto se publicó primero en Luis Monge Malo.
