Revista Diario

Recetar asesoría de lactancia

Por 1maternidad_diferente

Recetar asesoría de lactancia

 A la derecha de sus pantallas, Peter Hartman.

El papel de la asesoría de lactancia es cada día más importante para apoyar a las madres en su deseo de amamantar. Muchos son los profesionales e instituciones que afirman apoyar la lactancia materna, pero este apoyo se tiene que aplicar en la práctica y no quedarse solo en la teoría.
Mientras Erik y yo estuvimos en la unidad de neonatos del Hospital 12 de octubre tuve la oportunidad de presenciar un hecho muy esclarecedor al respecto y desde entonces vengo pensando en la necesidad de recetar o prescribir asesoría de lactancia a las madres, en el mismo sentido que se haría con un medicamento o tratamiento.
En concreto, una noche, la doctora Concha de Alba habló con una mamá que había tenido a un bebé prematuro y con crecimiento intrauterino retardado por cesárea cinco o seis días antes. Esta mamá había sido ayudada o aconsejada previamente. Muchas veces yo presencié algunos consejos equívocos o que iban en contradicción con el que le había dado el anterior turno (por ejemplo, extrae leche frecuentemente y no te extraigas antes de venir a amamantar al niño 0_0)... Pero esa noche la doctora De Alba se paró con ella, la mujer expresó su deseo de amamantar y la doctora (que además de neonatóloga es IBCLC) se sentó con ella y, con voz pausada y dulce, la fue guiando. Dejando las manos fuera y dando consejos de manera cariñosa y sencilla... Y ese bebé mamó y a esa mamá se le saltaron las lágrimas de la emoción después de haber conseguido hacer lo que hasta ese momento le había resultado imposible.
Yo no podía preguntarme qué hubiera pasado si a esa madre alguien le hubiera recetado esos 20 minutitos de asesoría de lactancia unos días antes. En esos momentos, pensaba, sería una mujer completamente distinta. 
Y hoy en la conferencia de prensa del 9º Simposio Internacional de Lactancia de Medela me he reafirmado todavía más en ello, después de escuchar al impresionante elenco de profesionales reunido en tan pocos metros cuadrados (permitidme el momento fan, pero al saludar a Peter Hartman el corazón se me ha puesto a mil por hora).
Shoo Lee, director del Centro de Investigación en Salud Materno-Infantil de Toronto (Canadá) ha comentado brevemente los datos de una intervención puesta en marcha en 20 hospitales de su país. En este proyecto, las enfermeras de las unidades neonatales dejaron de ser cuidadoras y pasaron a ser educadoras de los padres, que se convirtieron en los cuidadores de los bebés. Los padres prácticamente lo hacían todo menos manejar las vías y demás procedimientos. Y los resultados fueron sorprendentes: - se mejoró en un 25% la ganancia de peso de los bebés. - no se registró ni una sola infección en el grupo experimental (frente al de control). - no se registró ningún episodio de enterocolitis necrotizante en el grupo experimental. - se doblaron las tasas de lactancia materna. - se redujo la duración del ingreso. - disminuyó el estrés parental y mejoro la satisfacción de los padres.
Los padres importan. La lactancia es mucho más que un medicamento. Pero hay más factores en juego a la hora de mejorar las tasas de lactancia. Por ejemplo, los profesionales sanitarios. Lee ha afirmado con rotundidad que los profesionales médicos deben entender "que la leche humana es para los humanos y la leche de vaca para las vacas". Y, en este sentido, ha destacado que resulta absurdo a todas luces que en muchos países se necesite un consentimiento informado para alimentar a un bebé con leche donada, pero no para hacerlo con leche de fórmula. ¿Desde cuándo hay que informar de los riesgos de algo que es beneficioso y algo que tiene riesgos se puede dar libremente? Desde luego, es un cambio de mentalidad importante el que hay que lograr para que en las unidades neonatales y en los servicios de maternidad se empiece a solicitar un consentimiento informado para ofrecer suplementos y ayuditas.
Cuando se logra este cambio de mentalidad, tanto los profesionales médicos como los gestores estarán más orientados a dar a los padres el apoyo que necesitan. Y el apoyo, prescrito o estandarizado, es fundamental para lograr los mejores resultados. Shoo Lee ha mencionado que en Japón, por ejemplo, una asesora de lactancia atiende a los padres recientes en las primeras cuatro horas posparto para resolver sus dudas y dar apoyo en temas que pueden causar inquietud o temor, como la extracción de leche. "Cuando se les enseña, las madres encuentran que la lactancia es una experiencia mucho más fácil", ha subrayado.
Paula Meier, directora de Investigación Clínica y Lactancia de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Centro Médico de la Universidad de Rush (Chicago, Estados Unidos) ha contado como en su unidad cuentan con madres que, con el requisito de haber pasado un curso de orientación de tres meses y haber tenido a uno de sus hijos ingresado en esa misma unidad, están empleadas como asesoras de lactancia, dando apoyo a las familias de los bebés para instaurar su lactancia materna, resolver sus dudas e inquietudes, ayudarles a extraer de manera más eficiente, etc. 
Este tipo de políticas no solo mejora los resultados de los bebés, sino que es tremendamente empoderante para las madres, que sienten que están haciendo algo para contribuir a la salud de sus bebés. Pero, además, también es beneficioso desde el punto de vista económico. La misma doctora Meier ha señalado que en su unidad, donde se manejan diariamente unos 500 botes de leche materna extraída por las madres de los bebés ingresados, cada mililitro de leche materna en los primeros 14 días de vida del niño supone un ahorro de 560 dólares en los gastos asociados a complicaciones médicas e ingresos más prolongados... 
Vaya, que si la leche materna es buena para el bebé, buena para la madre, empoderante y además recorta radicalmente los costes de la hospitalización y está sobradamente demostrado que la asesoría y apoyo en la lactancia puede suponer la diferencia entre el éxito y el fracaso... Blanco y en teta... ¡Leche materna! Pues lo dicho, que los pediatras deberían extender recetas en las que se garantizara media hora diaria de asesoría en lactancia, o una hora semanal de apoyo, o una plaza garantizada en un grupo de madres o 100 mililitros de formación sobre uso de extractores.
El 9º Simposium de Lactancia Materna de Medela acaba de empezar y ya estoy gratamente emocionada e indignada (por todo lo que podría hacerse y no se hace). 

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