Estas últimas semanas he tenido que hacer muchas horas de coche y, revisando mi agenda, no me gusta lo que veo. Este proyecto que me absorbe tiene su fecha de parto próxima. Empezó hace 9 meses y ahora, hay que dejar paso a los que se encargarán de la crianza ;-) Mi labor está acabando. Vuelvo a querer un nuevo equilibrio. Quiero las semanas más libres de mañana. Quiero (re)plantearme la organización de este tiempo. Es cierto que lo aprovecho bastante bien (atiendo llamadas con el manos libres y mis cds llevan todas las grabaciones de temas que me resultan imprescindibles escuchar a menudo) pero solo el mero hecho de pasar dos horas de ida y dos de vuelta, no me compensa en cansancio.

Con todo lo que llevo descubierto desde 2008, te confieso que, solo podré conciliar con los demás si descubro cómo conciliar primero conmigo misma. El equilibrio no es solo trabajo, es saber qué es lo que quieres para tu hijos o familia, saber qué es lo que quieres para ti, ocio, lectura, aprendizaje, estudios, mejoras, crecimiento. Y saber qué es lo que quieres para tu trabajo, ascensos, cambios, mejoras, nuevos conocimientos, nuevos retos, nuevos puestos laborales,…
Lograr un equilibrio personal, familiar y laboral es posible pero es algo que me replanteo a diario. Cada día es distinto, cada proyecto es diferente por lo tanto, cada día me tengo que replantear que equilibrio quiero y cómo voy avanzando en él.

