Los ciudadanos deben exigir un gran debate que pueda conducir a una reforma constitucional que impida la rápida libertad de personas como Bernardo Montoya, de 50 años, asesino de una anciana en 1995, pluridelincuente violento, y ahora asesino confeso de la dibujante y profesora de arte de 26 años Laura Luelmo, en El Campillo (Huelva).
