La humedad en el ambiente puede dar lugar a problemas en el bebé y también a tos, por lo que hay que humidificar la habitación en que se encuentra. 
Si el bebé se encuentra resfriado, se le debe limpiar la nariz con agua de mar esterilizada o solución fisiológica y aspirar el moco con un aspirador especial.
Por su puesto, no se debe fumar delante del bebé ya que se está dañando su salud y es posible que sea la causa de su tos.
Además de alimentar bien al bebé, se le deben dar muchos líquidos para que se hidrate muy bien su organismo. Los líquidos son elementos clave, así que se debe dar mucho de beber, tanto agua como zumos y leche. En los bebés más pequeños, el primer protector de enfermedades es la leche materna. Se recomiendan los cítricos (buenos para combatir el frío) y las verduras, ya que las vitaminas fortalecen el sistema inmunitario.
