
Lucía Lagarde: aunque tengo debilidad por otras, como Leticia Dolera, la verdad es que María Castro es idéntica a mi Lucía, y posee el tono divertido y audaz que se precisaría para encarnarla.

Iván Beltrán: Hugo Silva. Elección inverosímil, porque dado su estatus de estrella dudo que aceptase... Pero no hay nadie más chuleta que él, es de los que menos me costó buscar. ¿Un macarra? Hugo Silva, con todos los respetos. Hasta cuando anuncia yogures griegos resulta amenazante.
Antonio Montalvo: Antonio de la Torre, sin duda. Uno de los mejores actores españoles, capaz de enfrentarse a cualquier papel. Éste requeriría de mucha gestualidad silenciosa, y si alguien puede transmitirnos inquietud con la mirada es él.

Arturo Beltrán: Juan Diego. ¿Alguien que interprete a un espécimen de la España de antes, un tipo vulgar, vocinglero, avasallador, sin escrúpulos, mediocre...? Juan Diego, no hay más que hablar.
Reina: Clara Lago. Puffff.... Esta es la elección más discutible, de hecho no estoy nada seguro, admito y ruego sugerencias porque es uno de los personajes a los que les tengo más cariño y que crecerá en futuras novelas. Necesitaría una caracterización adecuada para hacerla mucho más dura, menos guapa -el sentido más directo y previsible de la palabra-, pero la profundidad de sus ojos me hace pensar en que sería posible.
Hay muchos otros personajes secundarios a los que todavía no les he encontrado cara, más adelante los iré añadiendo.Me he limitado a escoger entre intérpretes españoles por una razón muy simple: son aquéllos que mejor conozco. Pero la novela está siendo descargada por lectores/as de lugares muy diversos, así que agradecería que me enviasen propuestas de su propio país, por proseguir el juego. ¿Os animáis?
