Título original: Bretonisches Gold Autor: Jean-Luc Bannalec Año edición: 2015 Nº de páginas: 286 págs. Encuadernación: Tapa blanda Editorial: Grijalbo Precio: 15,90 €
Ficha editorial
"Muchas gracias a Grijalbo por el envío de este ejemplar".
La costa bretona, salinas de tiempos de los romanos donde alguien está
matando, un secreto. La tercera entrega del comisario Georges Dupin.
Es bien sabido, dicen los viejos bretones, que el olor intenso de la
flor de sal de las salinas marítimas de la península de Guérande provoca
alucinaciones. El comisario Georges Dupi
n
empieza a creérselo cuando, mientras las visitaba, alguien intenta
matarlo.
No tiene sentido. Nadie, excepto su amiga, la periodista Lilou Breval,
sabe que ha ido hasta allí. Por hacerle un favor y sobre todo para
alejarse del papeleo de la comisaría de Concarneau, Dupin había
accedido. Tras el tiroteo, sin embargo, Lilou no responde a sus
llamadas. Y ahora ella ha desaparecido.
Aunque las salinas quedan fuera de su jurisdicción y la comisaria local,
Sylvaine Rose, no le deja trabajar a su gusto, Dupin empieza a seguir
un caso sembrado de cadáveres, coartadas falsas, rencillas personales,
conflictos de intereses... y antiguas leyendas bretonas.
La serie de novelas policiacas del comisario Georges Dupin se ha convertido en una autentico éxito en Alemania, con casi 2.000.000 de ejemplares vendidos con sus dos primeros libros. Ahora con Un crimen bretón, el tercer título de la serie nos sigue adentrando en la hermosa región de la Bretaña francesa y en sus gentes, paisajes e increíbles leyendas. En caso de no haber leído las anteriores novelas, no os preocupéis porque cada novela es autoconclusiva y pertenecen a casos distintos. Solo continúa en el desarrollo de los personajes y por tanto, no es necesario leer la saga desde el primer libro.
Jean-Luc
Bannalec nos deleita con un lenguaje
sencillo y una trama muy bien construida, con los giros argumentales necesarios
para sorprender y un trabajo de documentación importante. La estructura de la
novela se divide en tres capítulos y cada uno de ellos corresponde a un día de
la investigación. Días que dan para mucho como podréis comprobar una vez leída
la novela. Las últimas páginas son totalmente adictivas hasta llegar a un desenlace
redondo (cuyo responsable de las fechorías
no acerté, pero sí que se me llegó a pasar por la cabeza en algún momento de la
novela).
En cambio, las descripciones y
detalles a veces pueden resultar excesivos llegando a veces a ralentizar el
rimo de la lectura. Esto se debe a que el autor incide mucho en darnos a
conocer la cultura bretona y el mundo de las salinas, que en un principio puede
interesar pero llega un momento en que no sabes si estás leyendo una novela
policiaca o un folleto para visitar Bretaña.
Los personajes están muy bien
construidos. Destacando entre ellos el comisario Dupin un particular personaje:
tozudo, solitario, adicto al café y amante de los pingüinos y que emplea métodos
poco ortodoxos. Y como todo buen detective necesita a su ayudante, en este caso
Nolwenn, su eficiente e inteligente secretaria, (aunque en este libro sus apariciones son escasas). Por último,
añadir la introducción del personaje de Rose, la comisaria local, una persona
de carácter, observadora y analítica, a la que no se le escapa ningún detalle y
con unas ideas muy bien definidas. Los demás personajes pueden ser incluidos en
la faceta de sospechosos, al actuar todos con un doble sentido y esconder
numerosos secretos que pueden afectar al caso (exceptuando de esta categoría a
los ayudantes de ambos comisarios).
En definitiva, Un crimen bretón es una lectura amena con un regusto a los clásicos
policiacos. Donde los crímenes, el odio y la ambición están a la orden del
día y todo ello acompañado por un bello paisaje como es la región bretona.
★★★☆☆
Déjate invadir por el mundo bretón ¿Lo habéis leído? ¿Qué os ha parecido? ¡Espero vuestros comentarios!
