
Cuentos fantásticos (Eolas Ediciones) recoge precisamente esos relatos que tienen una vena más gótica o inquietante. Ella vivió en tierras gallegas donde abundaban las historias de aparecidos, la Santa Compaña, los monstruos, los espectros, las pesadillas, etc. En su estupendo prólogo, Ana Abello Verano y Raquel de la Varga Llamazares nos hablan de la vida de la Marquesa y de sus influencias en el género de lo fantástico, como son Edgar Allan Poe, E.T.A. Hoffman, Guy de Maupassant, etc. Y no sólo esta vena macabra está compuesta por historias sobrenaturales, sino que también nos habla de actos de codicia perpetrados por el hombre, que es el peor de todos los monstruos. Aparece la leyenda del Sacamantecas, una especie de figura con la que se asustaba a los niños que se portaban mal y que extraía la grasa del cuerpo de sus víctimas.
Emilia Pardo BazánTodo ello se mezcla con el marco incomparablemente sobrenatural que ofrece el paisaje gallego, con todas sus leyendas ancestrales sobre la vida y la muerte. La religión católica también tiene un gran peso en la obra de la escritora, mezclando de una forma incomparable las leyendas célticas y paganas con santos y devotos. Porque también explora esa vena inquietante del catolicismo acérrimo, la de los milagros que reproducen las heridas de Cristo o las vírgenes que lloran sangre. Son veinte cuentos en total, de diversa extensión. La edición está muy cuidada y que permite un acercamiento a la vena más fantástica de una autora que en ocasiones ha sido silenciada por la crítica.
