"ES IMPOSIBLE IRSE CUANDO LO QUE DEJAS ATRÁS ES TU ALMA".
Lo único que Jimena necesitaba era saber que él sentía lo mismo que ella. Sin embargo, esos últimos días Leo se limitó a repetir una y otra vez que no había sucedido nada aquella maldita noche. Así que cuando ella se dio cuenta de que no iban a llegar a ningún sitio juntos, tomó la decisión de alejarse. Necesitaba lamerse las heridas, reponerse y seguir adelante.
Durante esas semanas no todo fue precioso para Leo, pero tampoco caminó con Jimena por las líneas que les marcaba el mundo ni una sola vez. Pese a ello, para él fue algo mágico, único y perfecto. Porque la vida le había enseñado que las palabras tienen el valor que los actos le dan.
Una mirada encendió la mecha, y miles de excusas la apagaron... ¿O no?
Un viaje a Nueva York, un negocio, una exposición y el peor plan de abordaje de la humanidad van a hacer de esta historia algo dulce, entrañable y diferente.
Miel, nueces y cerezas nos va a transportar a unos enclaves únicos, vamos a paladear cada página y nos va a enseñar que las cosas hechas con amor son las que van directas al corazón, pero sobre todo, que el miedo nunca es un buen consejero.
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Cuando leí Con aroma a madera quedé encantada con la historia de Marian y Arturo, la autora no tuvo problema en sumergirnos en un mundo donde los sentidos eran la principal fuente de información y con la que disfruté de un amor difícil, pero arraigado en el tiempo. Pues bien, la trama no concluyó completamente, quedaba una incógnita que tenía mucha ganas de descubrir, me refiero a la relación entre Jimena y Leo, pues en la novela vimos un atisbo de cómo sería y los problemas que se presentarían en ella. Dos personas que encendieron la chispa con una sola mirada, ellos que pensaban que lo suyo era mera atracción, tenían mucho que ofrecer al lector y Luz Barreras no ha podido darles mejor historia propia que la que contiene Miel, nueces y cerezas. Con esta segunda entrega de su serie De los sentidos vamos a seguir conociendo un romance con mucha química, pero también donde los altibajos son constantes, lo suyo es una pasión irresistible en la que exploraremos el corazón de dos amantes con demasiado miedo a entregarse completamente al amor.
Jimena había intentado hacerle ver a Leo que lo único que necesitaba era que él le demostrara lo que verdaderamente sentía, estaba harta de oír las mismas explicaciones una y otra vez, ya no le valían las excusas sobre un hecho que entendía y perdonaba, su preocupación era conocer los sentimientos del hombre al que había dado su corazón. De esta forma, cuando conoció a Leo nunca imaginó que se enamoraría tan profundamente de él, pero menos que el silencio de éste sería el motivo de una dolorosa ruptura, así, no dudará en volver a su vida de siempre, su trabajo, sus amigos y una rutina que la calmará y con la que conseguirá que las heridas de su alma comiencen a curar. Sin embargo, el destino es caprichoso por lo que Leo se presentará de nuevo ante ella cuando los pasos de ambos los lleven a encontrarse en Nueva York. Marian va a exponer algunas de sus piezas en una importante galería de la ciudad y ella no va a perderse ese momento, un acontecimiento que le dará la oportunidad de comprobar nuevamente que el joven enólogo sigue sintiendo lo mismo por ella, algo que hará que su corazón salte de alegría y decida jugárselo todo a una última carta. Así, con un plan urdido en el último momento, Jimena viajará hasta un pintoresco pueblo de Cáceres donde intentará mostrarle a Leo la persona que es, sin disfraces, sin secretos y desnudando su alma, algo que la hará arriesgarlo todo por recuperar un amor que nunca debió romperse.
Leo no entiende como Jimena ha podido alejarse de él de esa forma, lo que vivieron juntos durante esas semanas fue mágico y parecía que todo era perfecto, no obstante, una visita indeseada lo cambió todo para los dos. Sus explicaciones y las ganas de seguir adelante desde el punto en el que se encontraban no sirvieron de nada para la mujer que se había colado hasta lo más profundo de su ser, ella deseaba algo que él no se atrevía a darle, pues los sentimientos existían pero ponerlos en palabras lo dejaría demasiado expuesto a un posible abandono. De esta manera, la ruptura lo hará emprender su propio camino y plantearse la vida que hasta ahora llevaba, un nuevo comienzo que no gustará a Arturo, ya que Leo quiere alejarse de todo lo que le recuerde a Jimena y eso pasa por dejar la empresa y perseguir los sueños que hasta ahora había dejado aparcados. Sin embargo, aún tiene que cumplir un último encargo, algo que lo llevará hasta Cabezuela del Valle, un lugar en la provincia de Cáceres donde puede hacer realidad una idea a la que lleva dándole vueltas mucho tiempo. Además, su viaje lo conducirá directamente hasta Jimena, ella se presentará de nuevo como un huracán, más accesible y tentadora que nunca, capaz de hacerlo caer de nuevo en su hechizo, un hecho que le recordará que todavía sigue enamorado de ella y que no desea perderla otra vez.
De este modo, después de coincidir en Nueva York y constatar ambos que la relación que mantuvieron en el pasado sigue demasiado viva, cada uno enfrentará los sentimientos de la mejor manera posible. Jimena no puede olvidar su reciente encuentro, aún sigue pendiente que él le demuestre lo que siente, sabe que no va a ser fácil que se abra, aún así, lo intentará sin descanso y para eso volverá a sus raíces, para que el joven conozca a la Jimena que realmente se esconde tras su fachada invencible. Para ello urdirá un plan minucioso que una vez puesto en marcha no parece tan perfecto, por lo que nada saldrá como tenía pensado, los malentendidos volverán a complicarlo todo dejándola expuesta de nuevo al azar. Leo, por su parte, no cree que el destino haya sido el causante de su reciente encuentro con Jimena, no desea ser parte de ese juego, algo que le hace plantearse huir al principio, no obstante, no puede dejar de hacer su trabajo, es un profesional y si tiene que convivir con una atracción que lo tiene completamente loco lo hará. Así, su estancia en este singular pueblo va a ser un tanto complicada, rodeado de gente que conoce bien a la muchacha descubrirá que ésta guarda un interior muy diferente al que realmente conoce, por lo que los sentimientos se reforzarán y no permitirá que vuelva a desaparecer de su vida, ella está hecha para él y por fin ha descubierto la manera de mantenerla a su lado. Juntos comenzarán a experimentar de nuevo la pasión y el deseo, además, aprenderán a conocerse, dejando de lado todo lo demás y construyendo un amor sincero, profundo y capaz de hacerles ver que las palabras no son necesarias cuando pones el alma en lo que verdaderamente importa.
Luz Barreras nos trae esta segunda parte de su serie De los sentidos donde veremos cómo evoluciona la relación entre Jimena y Leo. Ambos son los mejores amigos de Marian y Arturo respectivamente, cuando se conocieron surgió el flechazo y encendieron un fuego que parecía eterno, sin embargo, un hecho los separó y los dos pusieron excusas para no seguir adelante con lo que habían construido. En este libro veremos como ninguno ha podido olvidar un amor que los marcó profundamente, sus dudas y sus miedos siguen muy presentes, no obstante, las ganas de estar juntos son mucho más fuertes y harán de todo para demostrarle al otro que lo suyo no es una atracción pasajera. Así, viviremos un romance con muchos altibajos, ambos poseen personalidades muy fuertes y chocarán más de una vez, pero intentarán mostrarse mucho más cercanos, desnudar sus almas y darse a conocer como realmente son, un cambio que también verá el lector ya que Jimena sacará su lado más familiar y ambos compartirán sus secretos más íntimos. Ella, por su parte, demostrará a Leo que es una mujer sencilla, con sueños y capaz de darlo todo por el hombre que esté a su lado, algo que el enólogo irá viendo poco a poco y que corresponderá con un amor sincero y apasionado, no obstante, no desea ser el único que se entrega enteramente por lo que esperará una señal de la muchacha para intentar expresar con palabras sus sentimientos. Aún así, sus actos dirán mucho de lo que hay en su corazón, dejando patente que lo que existe entre los dos es lo único que le hace feliz y no desea perderla nuevamente. Como he podido comprobar son unos personajes fascinantes, con muchos matices y que sabrán llevar el peso de la historia, pues ambos serán quienes vayan contándola en primera persona de manera alterna, tienen mucho que ofrecer al lector y junto a secundarios como Marian, Arturo o la tía y los amigos de Jimena, nos ofrecen una obra muy completa donde volvemos a saborear cada página, descubriendo lugares increíbles llenos de magia y romanticismo. La autora no ha tenido ningún problema en bordar una ambientación perfecta, donde nuestros sentidos disfrutarán de lo dulce que puede ser el amor cuando encuentras mil y una manera de demostrarlo. En definitiva, un libro delicioso en el que la pluma de la autora ha vuelto a destacar por su frescura y su sencillez permitiendo que la lectura se vuelva completamente adictiva.
Miel, nueces y cerezas de Luz Barreras es una historia de sentimientos donde el amor es el ingrediente perfecto para construir una relación sincera en la que los miedos no tiene cabida y donde Jimena y Leo descubrirán que las palabras sobran cuando lo realmente importante son los hechos que demuestren de verdad lo que hay en el corazón.

