Revista Cultura y Ocio

Reseña: Nosotros, los de entonces de Marta Rivera de la Cruz (Planeta, febrero 2016)

Publicado el 08 mayo 2017 por Carmen Nicolás Martínez @carmenensutinta
Si sois de los que creen en las segundas oportunidades y pensáis que siempre es buen momento para cumplir vuestro sueño os invito a leer Nosotros, los de entonces de Marta Rivera de la Cruz. Una historia donde salen a la luz deseos ocultos y una historia donde se abandonan los miedos. 

La novela la podéis comprar aquí, enlace de la Casa del libro.Reseña: Nosotros, los de entonces de Marta Rivera de la Cruz (Planeta, febrero 2016)

Resumen
Seis amigos de la universidad. Doce años sin estar juntos. Dos días en un idílico hotel rural de la Provenza para desempolvar viejos recuerdos.

Jorge, Valva, Lourdes, Cecilia, Roberto y Mauro se conocieron en la Escuela de Bellas Artes y fueron inseparables. Pero el paso del tiempo se ha encargado de poner distancia entre ellos.A pesar de que se mantienen en contacto, llevan doce años sin estar todos juntos. Un día, por medio de un mail, Jorge invita a todos a pasar un fin de semana en el hotel de Valva en Saint Rémy, porque hay una noticia que quiere compartir con ellos. Aunque la primera reacción de algunos es poner una disculpa, Robe explica a sus amigos que Jorge tiene algo muy serio que comunicarles y que es imprescindible que estén todos. En esas circunstancias, unos y otros dejan atrás sus obligacionesy parten a la Provenza.

Estos seis amigos tendrán dos días para desempolvar viejos recuerdos, para curar heridas, para ventilar rencores, para aclarar malentendidos. Dos días para decirse cosas que se ocultaron, para brindar, bailar, llorar y reírse. Para hacerse reproches y para darse las gracias. Y, sobre todo, para renovar el cariño que habían dejado dormir durante demasiado tiempo.
Mi opinión personal (sin spoilers)
La novela ensalza el valor de la amistad y nos recuerda que no hace falta tener 20 años para creer que nuestros sueños y nuestros proyectos podemos convertirlos en una realidad. 
La historia no nos plantea grandes conflictos, nos encontramos con problemas cercanos a todos los lectores, divorcio, abandono de carrera, maternidad...
En este reencuentro de amigos, después de 12 años sin verse, iremos conociendo poco a poco a todos los personajes mediante confesiones y mediante situaciones actuales, iremos conociendo su evolución, cómo eran en un pasado y cómo son ahora.
«Después de veinticuatro horas de dramas a cuentagotas, aquella cena estaba resultando tan pacífica y tan divertida que parecía mentira que hubiera habido algún disgusto bajo el mismo techo. Se sentía exultante y tenía la sensación de que a sus amigos les pasaba lo mismo. Las piezas habían encajado como si todos necesitasen recordar lo bien que estaban juntos y lo mucho que se querían».
Encontramos personajes muy diferentes y cada uno de ellos guarda un secreto, pero a pesar de sus diferencias permanecerán unidos. Personajes que se cuentan confesiones, se enfadan y también ríen. La novela es un carrusel de emociones, recordando el pasado para afrontar el presente. Unos personajes me han gustado más que otros, algunos no los he notado bien perfilados y me ha costado más creerlos, pero con uno de ellos me lo he pasado genial, me ha arrancado numerosas sonrisas, Lou me ha encantado.

La narración es muy correcta, cuidada y sencilla. Narración en tercera persona, muy ágil para ser una historia con poca acción y muchos sentimientos, la autora realiza giros inesperados en la historia a través de una nueva confesión de alguno de los personajes, asoma un nuevo secreto para que el lector no pierda interés y para que quiera conocer los detalles de la nueva sorpresa que aparece en la historia.
Quiero resaltar las pinceladas gastronómicas de la novela, las he disfrutado mucho. Magníficas escenas delante de una mesa, escenas regadas con buenos vinos y saboreando menús de alta cocina, menús descritos magistralmente, tanto que llegas a oler los platos y que te parece estar degustándolos. Estos menús han sido diseñados por Paco Roncero, Pepe Solla y los dulces por Oriol Balaguer.
Nosotros, los de entonces es una novela para no olvidar la importancia de lo cotidiano y para recordarnos que los sueños que se abandonan pueden hacerse realidad, depende de nosotros, de los de entonces y de los de ahora.
Reseña: Nosotros, los de entonces de Marta Rivera de la Cruz (Planeta, febrero 2016)


Marta Rivera de la Cruz nació en Lugo en 1970. Es licenciada en Ciencias de la Información y Especialista en Comunicación Política por la Universidad Complutense de Madrid. 
En 1998 obtuvo el premio Ateneo Joven de Sevilla por la novela Que veinte años no es nada, que se convirtió en un éxito de crítica y público y de la que se han hecho siete ediciones. Más adelante publicó El inventor de historias (2007) y Hotel Almirante (2008), además de los ensayos Fiestas que hicieron historia (2001), Tristezas de amor (2003) y Grandes de España (2004). 
En 2006 fue finalista del Premio Planeta con la novela En tiempo de prodigios, de la que se vendieron más de 100.000 ejemplares. En 2009 publicó La importancia de las cosas y en 2011 La vida después. Ha publicado también dos novelas juveniles: Otra vida para Cristina (2007) y Sombras (2010), y la novela infantil La primera tarde después de Navidad (2008), con la que obtuvo el Premio Anaya de Literatura Infantil.
Como editora, ha sido responsable de la última edición de La ciudad de las columnas, de Alejo Carpentier, de la antología Cuentos clásicos de Navidad y del volumen 18 cuentos móviles, en colaboración con Fernando Marías. Ha sido conferenciante invitada en varias universidades, y en distintas fundaciones y centros de estudios nacionales y extranjeros.
Es profesora de escritura creativa en la escuela de creación literaria Hotel Kafka de Madrid y colaboradora en distintos medios audiovisuales y escritos. En 2008 obtuvo el Premio de periodismo Puro Cora. 
Sitio web oficial: http://www.martariveradelacruz.com/

¿Habéis leído este libro? ¿Tenéis ganas de leerlo? ¿Qué os ha parecido?


Reseña: Nosotros, los de entonces de Marta Rivera de la Cruz (Planeta, febrero 2016)


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