Ty Templeton, como nos indica él mismo en su pequeña biografía que acompaña al tomo, ha vivido rodeado de personajes famosos. Él también ha conseguido fama, aunque por la descripción que hace de su familia, parece mas bien un segundón. Por esa razón, Bigg Time seguro que tiene mucho de autoreflexión, como se ve en uno de los diálogos del cómic, cuando se habla de la fama por escribir cómics y, nuestro protagonista, habla de ¿Quién conoce a sus autores?. En realidad no es así, pero no queremos spoilear nada.
Por cierto, nuestro protagonista se llama Les..perdón, Lester Bigg, un perdedor que debe entender que se puede conseguir ser famoso por muchas razones, aunque algunas no sean del agrado de uno.
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Bigg Time nos habla de un mes en la vida de Lester Bigg, un actor mediocre, con un hermano jugador de beisbol y famoso y cuya suerte es mas bien mala. La de Les, no la de su hermano, claro está. La cuestión es que a un mes de cumpir años, tiene un golpe de suerte: Consigue la ayuda de su Ángel de la guarda. Y su deseo es bien claro: Ser famoso.
Ty Templeton juzga con fina ironía los mecanismos para conseguir ser famoso. Mejor dicho para entrar en el mundo de la fama rápida, del famoseo por escándalos y demás folletines. Fama de cinco minutos. Y lo hace para desdicha de su protagonista, obcecado en ser lo que parece no estar destinado para él.
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El guión tiene excelentes momentos, en el que sientes la infelicidad del pobre Les y comprendes que, por mucho que lo intente, no deja de ser un tipo del montón y que su momento de fama será efímero y olvidado. Aunque todo puede cambiar, claro.
En fin, uno de esos cómics que es difícil de clasificar y de aconsejar su compra. Después de leído, no puedo decir que hemos tirado el dinero, pero tampoco hubiera pasado nada si se hubiera quedado en la estantería.