Al observar los retratos de los cinco reyes españoles de la Casa de Austria-Augsburgo, desde Carlos I de España y V de Alemania en 1516 hasta Carlos II el Hechizado, muerto en 1700 y último de una dinastía añorada por los independentistas catalanes, se observa su fealdad creciente, de facciones poco agraciadas el primero, y de tróspido absoluto en el último.
