Revista Baloncesto

Reyes y Llull reaniman al Madrid para derrotar por primera vez al Power Electronics en Valencia

Publicado el 13 marzo 2010 por Toni_delgado @ToniDelgadoG
Vidal, Reyes y Lishchuk pugnan por una pelota -EFE.


Escenario de la tensión propia de los minutos previos, el descanso y el final de un partido, el vestuario es una especie de santuario de emociones. No hay lugar más sincero que esas paredes. Entre botellas de agua y de bebidas isotónicas, toallas y consejos, reprimendas y felicitaciones del técnico se ve cómo está un equipo. Y en un reportaje de un web especializada se vio a un Real Madrid abatido tras su derrota ante el Maccabi Tel Aviv en la Euroliga, y haber dejado escapar 16 puntos de ventaja. Además de por saber la identidad de su rival en cuartos, el Barça, contra el que ha perdido los tres encuentros de la temporada, los dos últimos con una diferencia abismal. Necesitaban los blancos un golpe de efecto y éste llegó. “Teníamos la confianza un poco baja, fue un palo fuerte”, se sinceró Felipe Reyes, satisfecho por su actuación personal y la de su equipo en la Fonteta ante el Power Electronics Valencia, al que nadie había ganado en casa hasta la visita del Real Madrid, que se impuso por 67-78. “Esta victoria en una pista tan difícil nos dará moral para afrontar la serie contra el Barça”, prosiguió el pívot cordobés, que alcanzó los 23 puntos para un total de 31 tantos. Sergi Llull se redimió de sus dos acciones precitadas ante Maccabi para alcanzar los once puntos y los seis puntos. Fue prácticamente el único que dirigió al Real Madrid, pues la contribución de Pablo Prigioni (-3, 0/3 y diez minutos) fue nefasta.

La terapia de Ettore Messina para recuperar anímicamente a sus jugadores resultó drástica: les puso otra vez el último cuarto de Vistalegre, en el que cedieron por un parcial de 19-30. La plantilla blanca respondió bien en la pista, resolviendo un partido incómodo en la segunda parte, en la que, como recalcó Reyes, “defendimos a un grandísimo nivel”. Sobresalió el Real Madrid especialmente en el inicio del último cuarto, aprovechándose de que los dos mejores del Rafa Martínez (19 puntos) y Kosta Perovic (15) estaban –incomprensiblemente– en el banquillo y de la inocencia de Neven Spahija, que no supo cortar un parcial contundente de los visitantes (1-10, 53-65 a 6m 55s). Cuando el técnico croata sí optó por parar el partido se encontraría después con una antideportiva de Matt Nielsen a Reyes que resultó definitiva.

Tanteador bajo


Reyes acabó por hacer decir al Power Electronics Valencia, demasiado ansioso en los momentos definitivos, privado del criterio y la seguridad que le había perdido verse con opciones de ganar. Los locales estuvieron un paso por encima en el comienzo, cuando a ambos equipos les costó ajustar su punto de mira y el tanteador iba camino de ser histórico por bajo (9-9 a los 7m 16s). Un desarrollo que era un incordio para los visitantes y justo lo que requería el conjunto de Spahija, que había ganado así al Barça con un triple de Rafa Martínez. La jugada que el Real Madrid probó con excesiva insistencia en el primer cuarto (0/7, 2/14 final), mientras no encontró otras alternativas ante la defensa local.

El banquillo, sobre todo la entrada de Llull y de Reyes, cambió por completo al Madrid. Curiosamente sería el pívot cordobés quien anotaría el primer tiro de tres de su equipo, en el 12º intento a los 21m 07. Un tiro que Reyes ha ido olvidando con los años, pues en el inicio de su carrera era un jugador exterior. Un triple que coincidió con los instantes más brillantes del Real Madrid y de Reyes, que con nueve puntos contribuyó a revertir el tanteador: del 35-28 al descanso (6/12 en la primera parte en tiros libres para los visitantes) se pasó al 38-43 (a los 24m 25s). Spahija pidió tiempo muerto tras comprobar cómo el Power Electronics Valencia había perdido su ideario hasta entonces, con Simeón de director de juego y Thomas Kelati (10) y Perovic como finalizadores con Rafa Martínez –el protagonista de los primeros 12 minutos con 11 tantos– descansando en el banco. Con más físico y menos problemas con las personales el pívot serbio podría acabar en la NBA en un futuro no muy lejano.

De desquiciado a sobrado


Perovic logró desquiciar a Lavrinovic y lideraría la última reacción de los locales para empatar a 51 a los 29m 07s. Por fin con un par de canastas de Víctor Claver (ocho puntos), que debe dar el salto de calidad necesaria para ser una estrella real y no esporádica. Kaukenas era quien sostenía a los visitantes, pero se cargó con cuatro personales. Un contratiempo que resultó positivo, pues apareció Llull para anotar una canasta en suspensión y a una mano al límite del final de cuarto, situación en la que también había anotado en el primer cuarto Lavrinovic (14-15), la acción que significó la primera ventaja de los visitantes.

Reyes dominó la zona a su antojo, dejando sin cintura una y otra vez a sus defensores, especialmente a Serhiy Lishchuk y en su partido más completo de la temporada coleccionó tres récords: rebasó las marcas de 2.500 puntos, 2.800 rebotes y los 6.000 tantos de valoración en la Liga ACB. Y el Real Madrid empata provisionalmente en la segunda posición con el Caja Laboral, que juega mañana domingo contra el Blancos de Rueda Valladolid, y sobre todo aparca su apuro europeo. No le ha hecho ninguna gracia que si rival para llegar a la Final Four sea el Barça. Ante el que no puede permitirse despistes como ante el Maccabi.



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