
En casa nos encanta la pasta, pero la verdad es que si tengo tiempo prefiero hacer otro tipo de platos más elaborado dejando las pastas para cuando ando más apurada en la cocina.
Hoy pensando en que íbamos a tener un día muy deportista (natación, gimnasio, aerobic) me decidí por un buen plato de pasta añadiendo algún fruto seco, en este caso la almendra. El resultado delicado y muy rico.
Ingredientes (*ecológicos): 300 grs. de pasta de puerro (en este caso rizos de pasta ecológica de la marca Castagno) – 4 ó 5 puerros tiernos (utilicé los que pedí a Labregos Daiquí, frescos, tiernos y con mucho sabor) – un chorrito de aceite de oliva de primera presión en frío – media pastilla de caldo vegetal – un poquito de queso tipo rockefort (nosotros teníamos queso de Pido, de nuestra última caminata por Picos de Europa, concretamente de Tresviso).
Con las manos en la masa: Ponemos una olla con agua en cuanto rompa a hervir echamos la pasta. En una sartén echamos un buen chorro de aceite de oliva y lavamos y cortamos los puerros en rodajas no muy gruesas. Los ponemos a sofreír, revolvemos y cuando vemos que ya empiezan a pochar añadimos una poca agua y en el momento que hierva añadimos la media pastilla de caldo vegetal. Una vez que el guiso de puerro está en su punto bajamos al mínimo el fuego y añadimos un poquito de queso al gusto (si se trata de rockefor o este tipo de quesos cada cual sabrá que cantidad echar porque son sabores muy fuertes). Escurrimos la pasta y reservamos. Ponemos las almendras a tostar un poco y cuando están, servimos la pasta, el guiso de puerro y las almendras por arriba. Muy rico y muy sencillo.


