Revista Política

Rompí con él

Publicado el 06 abril 2014 por Siempreenmedio @Siempreblog

Se veía venir desde hacía tiempo. No estábamos bien, sobre todo por su manía de nunca responder a mis súplicas y ruegos. Pero el 9 de marzo ya fue definitivo. Sabía que no teníamos nada en común, que se había llevado lo que yo más quería en este mundo. Y eso fue definitivo.

Esa misma tarde me fui despacio hasta una iglesia, me senté en el banco más alejado de los pocos feligreses que estaban allí y terminé con él. Terminé con Dios. No le hice un gran escena a la altura de las grandes decepciones. Tampoco tenía fuerzas.

Solo le dije que me dejara en paz. Que se metiera en sus asuntos y que me dejara con los míos. Y que ya que me había arrebatado a una parte de mí, que lo tratara como al rey que se merece. Dios, si tienes a mi padre arriba, le dije, dale el mejor de los sitios porque te juro que soy capaz de hacerte de todo.

Durante un duelo la gente, con su mejor intención, te dice que tengas fe y que tienes que seguir adelante. Y uno, por no ser grosero, no los mandas en ese momento a todos a la mierda, y les dices que el dolor que sientes es tan grande que nadie puede seguir adelante con eso. Nadie quiere seguir adelante sin las personas a las que quieres más que a su propia vida.

Así que creer, creo. Pero en mi propio Dios, el que siempre ha sido mi luz y mi guía. Uno que es más grande que todo en este mundo. A ese le debo respeto, cariño y devoción. Mi padre es mi Dios.

El resto podrían aprender de él.


Volver a la Portada de Logo Paperblog