
"Para abrir nuevos caminos en la vida hay que inventar, correr riesgos, romper las reglas, equivocarse ... y divertirse"
(Mary Lou Cook)
Llega un momento en el que tienes que romper las reglas establecidas. Hoy es ese momento. Llevas toda la vida adorando el negro y el azul petróleo, llevándolos por separado porque todos sabemos que no pegan. Hasta que decides romper la primera regla. Y funciona.






Y aunque siempre has pensado que el blanco es color de mafioso o de virginal novia, poco propio para una salida nocturna, rompes la segunda regla. Short blanco para obrar el milagro de convertirlo en el básico de un look arreglao pero informal.

Ya sin miedo a nada, saltándote todas las barreras, haciendo caso omiso a las alarmas que desata tu actitud rupturista, decides dar tu golpe maestro. Romper la madre de todas las reglas. Haces fotos de noche y sin flash. En plena Gran Vía, llena de gente. Con sirenas de policía y estreno de película.


Lo sabes, el fotógrafo te odiará, la mayoría de las imágenes saldrán movidas, los curiosos girarán la cabeza a tu paso y harán inservible la única foto enfocada. Pero romperás las reglas.






