Opinión personal: entorno majestuoso y sobrio, donde predomina la madera y las vidrieras. Ambiente tranquilo y muy acogedor. El trato es inmejorable y la comida realmente exquisita. Unas deliciosas morcillas, unos pimientos y lacón cocido dieron paso al plato estrella de la casa: el lechazo asado en horno de barro, acompañado de una ensalada... todo un deleite para el paladar. Al igual que las chuletillas servidas en una pequeña parrilla con sus brasas. Y de postre, una amplia variedad, difícil elección... finalmente los elegidos: tarta de queso, natillas y helado de chocolate. Pero no todo acabó ahí ya que con el café sirvieron unas rosquillas de anís acompañadas de un digestivo orujo.A tener en cuenta: Tienen salones privados para celebraciones especiales. Existen menús de varios precios. Y, además, puedes encargar el lechazo para llevar a casa.Para más información y reservas: en el 976 22 64 17 en su web y en facebookBisous, bisousS.








