
El sacerdote Frank DeTucci, de 70 años, que era el capellán de una cárcel en el condado de Queens, presuntamente pagó 120 y 150 dólares al recluso para que le practicara sexo oral, señala la edición digital del diario New York Post.
De acuerdo con el rotativo, los hechos por los que se le acusa ocurrieron en la oficina del capellán en el Centro Correccional Queensboro en Long Island City en Queens.
El último encuentro sexual habría ocurrido el pasado 5 de julio, indica además el rotativo.