
La colección Ineludibles se ha ido haciendo un hueco poco a poco en las librerías y los estantes de los lectores. Textos elegidos que pueden agradarnos o no pero de los que nadie duda ya de su calidad. Hoy traigo a mi estantería virtual, Saint Jack.
Conocemos a Jack pasado el ecuador de una vida, recordará cómo llega a Singapur, sus comienzos, sus trabajos en el puerto, la regencia de un burdel y cómo era capaz de ofrecer lo que cualquiera pudiera desear en cuestiones de placeres carnales. Su vida como golfo y sus momentos de generosidad y cómo se convirtió en alguien conocido en la ciudad. También viviremos con él su cambio, provocado por las personas que entraron en su vida.
Cuando pensamos en Singapur nos viene a la cabeza una ciudad moderna de edificios altos, pero hay otra ciudad tras los hoteles y resorts, y esa ciudad era todo Singapur no hace tantos años.
La peculiaridad de Jack es precisamente ese Saint que el autor nos coloca ya en el título, porque ¿quién es bueno o malo? Ya sabemos que Jack era un chulo, sabemos que vivía del vicio, pero llegada la tentación real... ¿con qué moralidad vamos a juzgarle? Esa es la pregunta que parece hacernos el autor y, seguramente por eso, no se extiende en las escenas sexuales. Aunque sea un eje importante, no quiere que solo usemos ese baremo a la hora de valorar la moralidad del protagonista. En una novela de almas perdidas, de puras explotadas y otras ya casi desechadas, en una novela en la que no hay blancos o negros y la belleza es más que esquiva, es complicado decidir para el lector. Por eso existe Jack, Jack es realmente incómodo, suministra vicio aunque él esgrima que ayuda a cumplir ilusiones y su opción para mejorar el mundo pasa por no empeorarlo, como si ese fuera su único camino.
Este Jack de mediana edad que reflexiona sobre su vida sin mostrar el menor signo de pesar, lo hace mirando a la cara al lector, sin esconderse y, seguramente por eso, se gana una corriente de empatía que no tiene mucho que ver con las simpatías que pueda generar. Flowers se va ganando nuestra confianza mientras conocemos su trayectoria, su llegada a Singapur, el barco, sus negocios como proxeneta, y sus juicios de valor (principalmente sobre su propia persona) incluido el orgullo o vergüenza de su origen americano. Aún así, Jack tiene su propio sueño que espera realizar y será el lector quien se encargue de decidir si le redime o no.
Saint Jack es una novela ágil que presenta un perfil totalmente desconocido de una ciudad como Singapur en un momento complicado. Su protagonista es un lujo para cualquier lector que goce de personalidades poliédricas, sombreadas incluso con un punto pícaro. Ha sido un placer descubrir esta novela de Theroux, confieso que ahora buscaré la película que hicieron a partir de ella.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
