El nudo corredizo ya esta tensado sobre el cuello de millones de cubanos que esperan latentes y en silencio, en esa apatia ya endemica, a que la rueda del destino cambie o se acabe de romper.
El artifice de todo esto es trump y su ya conocida estrategia de demoler, apisonar, chantajear y amenazar tanto para bien como para mal, porque aun es dificil saber que va a lograr con cada cosa que hace. La incertidumbre es su marca y su sello.
Y esta vez le ha tocado el turno a cuba provocando que amigos y enemigos de la isla se retiren por igual. Ya se anuncia la cancelacion de contratos con los medicos, lo que daba oxigeno al regimen. Y la mas anunciada es el corte total del acceso a los combustibles para la isla, ya de por si escasos.
Y ahí llega la proyeccion de muchos, según sea el bando, sobre el destino que le espera a la isla diesmada por mas de 6 decadas de seudo proyectos pro-socialistas.
Unos avizoran al pueblo en pie, llenando las calles, para en masivo movimiento derrocar la tirania, instaurar un regimen democratico (con todos los males y dolencias de los del area asolados por la corrupcion, los fraudes electorales, la droga, las pandillas y la natural evolucion de pueblos bananeros) mientras la mano del norte suministra lo necesario para el cambio. Un cambio rapido, efectivo y corto. Tipo 24 horas de Trump. Serian dias peligrosos para los que intenten conservar el modelo.
Otros, por el contrario, avizoran la llegada del juicio final.
En sus proyecciones ven a un pais paralizado, sin energia electrica. Con los hospitales cerrados, las calles vacias de trasportes, las fabricas (las escasas y viejas fabricas) detenidas, las personas sin trabajos que realizar y sin medios para poder trasladarse mas alla del alcance natural de sus pies. Aun mas debilitados.
Las ciudades desabastecidas ante la imposibilidad de llevar la javita a cada hogar, ni el pan de yuca ante la ausencia de hornos. Las grandes cadenas de cubanos apiñandose como escenas africanas en busca de los suministros que, a fuerza de espaldas, se lograrian hacer llegar a los hambrientos. Solo en los campos se respiraria mejor. Por un tiempo.
Y en sus mentes se vislumbraria la idea de que antes de trump en cuba se vivia mejor, sobre todo en los tiempos de fidel, recordando amargamente como aun conservaban servicios basicos en medio de las carencias. Y culparan por la nueva situacion al vecino del norte que, en su afan de ayudarlos, los quiere matar de hambre.
Sus iras (predicen) se desbordarian, pero no contra los que les daban su pan de yuca ni su medicina que mal que bien les aliviabas sus muchas dolencias, sino contra la soga del norte.
Ante tal ira comenzarian las represiones, las detenciones arbitrarias, los juicios sumarios alentados por el miedo a sufrir la revancha del norte si salen del poder. Serian dias peligrosos para los que intenten gusanear.
Trump monitorearia la situacion y alistaria sus bombarderos que de ser usados agravarian de manera radical la situacion interna, la ira o la impotencia, según sea el caso porque las bombas no van a distinguir entre bandos mientras caen.
Lo inevitable es que en cuba las cosas se pondran muy dificiles y para algunos podra llegar la salvacion, pero para otros solo les llegara el juicio final
¿Cual se materializará? Eso solo lo decide Trump.
Raudelis
