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San Rumwold de Buckingham, el neonato que se convirtió en santo

Publicado el 05 noviembre 2021 por Tdi @RLIBlog

San Rumwold de Buckingham, el neonato que se convirtió en santo Posted by

San Rumwold de Buckingham, el neonato que se convirtió en santo


Las vidas de los santos suelen estar llenas de milagros imposibles de verificar, pero siempre puede razonarse que son interpretaciones exageradas de posibles hechos reales. La vida de San Rumwold no permite esa lectura porque murió a los días de nacer.

Según contaba John Leland en 1536, un documento de la catedral de Exeter atribuido al obispo Grandison señalaba que San Rumwold era hijo del rey de Northumberland y de la hija de Penda (?-655), rey de Mercia. Habría nacido en el distrito de King's Sutton, donde habría sido bautizado por el obispo Widerin con el sacerdote Edwold como padrino. Habría muerto con tres días de vida en las nonas de noviembre, enterrado en King's Sutton por su padrino y llevado al año siguiente por el obispo a Brackley, desplazándose de nuevo dos años después a Buckingham.

Según el Corpus Christi College de Cambridge, el más antiguo donde se cuenta la leyenda, sus padres, cuyos nombres no se mencionan, viajaban para visitar a Penda para el nacimiento de su primogénito, pero el parto ocurrió en una pradera llamada Sutton por sus habitantes. El niño nació acompañado de los compañeros del rey, que incluían a los sacerdotes Widerin y Edwold y a los sirvientes del rey. Entonces, nada más nacer, el bebé repitió tres veces "Soy cristiano" ( Viva Sancti Rumwoldi del siglo XI de la biblioteca del Christianus sum), pidiéndole a los sacerdotes el sacramento del bautizo y la comunión. Los sacerdotes cumplieron su voluntad, bautizándolo en una piedra cóncava que Rumwold había detectado y transportado milagrosamente. Acto seguido, profesó su fé en la Santa Trinidad y el credo Atanasiano, citando las escrituras y pronunciando un sermón sobre la necesidad de una vida virtuosa. Conociendo su destino, indicó que su cuerpo debía descansar por un año en el lugar de su muerte, que sería Sutton, y dos años en Brackley para, finalmente, encontrar su descanso eterno en Buckingham. Tres días después de nacer, el 3 de noviembre, Rumwold murió.

Los lugares de enterramiento habrían estado deshabitados en el momento de la muerte de Rumwold, al contrario que siglos después, cuando se contó la historia, ya sea en el documento del siglo XI o su predecesor. Las palabras del neonato también presentaban doctrinas contemporáneas con el documento. Aunque es posible que se tratara de una conversión, es decir, alguien que "naciera de nuevo", y muriera tres días después, pero esto no habría sido tan extraordinario como para originar una leyenda.

Aunque sorprendente, el relato de San Rumwold no estaría desligado de la doctrina cristiana, pues cuando los niños aclaman a Jesús al entrar en Jerusalén ( Mateo 21:15-16), este cita Salmos 8:2, señalando que "De la boca de los niños y de los que maman perfeccionaste tu alabanza". También podría haber sido una inversión de las reticencias de Clodoveo I a convertirse al cristianismo tras la muerte de su hijo bautizado.

San Rumwold de Buckingham, el neonato que se convirtió en santo


En el documento del siglo XI, los padres no se nombran, pero si tenemos en cuenta los detalles de textos posteriores, es posible acotar las posibles parejas que podrían haber sido sus padres. Habitualmente, se considera al rey cristiano de Northumbrio Alchfrid y a Cyneburga, hija de Penda, como sus padres, ya que este es el único rey de Northunbria que se casó con una hija de Penda.

Otra posibilidad es que su padre fuera uno de los hijos de la/s concubina/s de Ida de Bernicia (?-559), que fueron reyes de Northumbria. Entre estos, Egwulf (Ecgwald) podría haberse exiliado a Mercia y haberse casado con otra hija de Penda al mismo tiempo que Alchfrid.

Por último, pudo ser Ethelwald, hijo de Oswaldo (c. 604-642), rey de Bernicia. Cuando su padre murió en la batalla contra Penda en el 642, le habría sucedido su tío Oswiu, Ethelwald habría buscado la protección de Penda y podría haberse casado con una de sus hijas, aunque no hay registros contemporáneos de las esposas de Ethelwald. No obstante, el nacimiento de Rumwold podría haber sido muy deseado como sucesor de su abuelo santo y como alternativa al usurpador Oswiu.

En base a esto, San Rumwold podría haber nacido en el 626 o el 662. La primera fecha es demasiado temprana, pues es improbable que entonces Penda hubiera permitido que los señores entregaran las tierras necesarias para el mantenimiento de las iglesias, que el cristianismo estuviera tan implantado en la región o que la situación política la permitiese. Esto sí sería posible décadas después, como en la fundación del minster de Aylesbury en la historia de Santa Edith y Osgyth. Por otra parte, en 662, Penda ya estaba muerto y Diuma, el primer obispo de los Anglos Medios, estaba enterrado en Charlbury, cerca de King's Sutton, por lo que difícilmente era entonces una zona pagana. Finalmente, el supuesto obispo Widerin no se cuenta entre los obispos anglosajones registrados.

Contemplando a Ethelwald como su padre, habría nacido entre el 642 y el 654, cuando estaba aliado con Penda. Ethelwald no sucedió a su padre en el 642 porque era demasiado joven, pero unos años después podría haber sido capaz de casarse. El 650 podría haber el señalado año del nacimiento de San Rumwold, ya que coincide con la cristianización de los anglos medios y mercios.

San Rumwold de Buckingham, el neonato que se convirtió en santo


Como suele ocurrir con muchos tipos de creencias religiosas, su presencia se conserva en los topónimos. En el valle Teesdale, cerca de Barnard Castle, hay una aldea llamada Romaldkirk y al sur de Ilkley se encuentra Rombalds Moor. Ambos se encuentra en las tierras de Northumbria, al norte del estuario de Humber. Al sur de Inglaterra, en Chichester, se encontraba el pueblo de Rumboldswhyke y los pescadores de Folkestone lo tenían como patrón, celebrando la "noche de Rumbal". Es posible que la leyenda de San Rumwold se extendiera al sur gracias a San Wilfredo de York, quien convirtió a los sajones del sur y conocía a la realeza de Northumbria, pudiendo haber conocido el relato durante el reinado de Ethelwald en Deira desde el 651 al 654. Esto explicaría las dedicatorias a San Rumwold en las iglesias fundadas por San Wilfredo al sur del Humber.

Según Leland, San Rumwold habría nacido a una milla de King's Sutton y, según Baker, en la actual Walton grounds, donde había una capilal suya. La posición no era casual. Los misioneros se asentaban cerca de donde pudieran desplazarse, como caminos y ríos. En este caso, seguían un cruce perpendicular de caminos romanos en sentido norte-sur y este-oeste cerca de done estaría la iglesia de Sutton, supuestamente fundada por Widerin y Edwold para albergar el cuerpo del santo. Además, las iglesias del santo se habrían correspondido con iglesias dedicadas a San Pedro.

Aunque su culto era muy popular, tras la conquista, los obispos de Lincoln intentaron suprimir los peregrinajes calificados de supersticiosos, ya que los milagros no estaban acreditados. A pesar de ello, los peregrinajes no cesaron y, en 1522, la fraternidad de San Rumwold en Buckingham tenía incluso propiedades en Buckingham, Hillesden, Nash, Padbury, Preston Bisset y Twyford. San Rumwold también tenía iglesias dedicadas en Kent, Essex, Northamptonshire, Lincolnshire, Dorset y Yorkshire y se mencionaba en el salterio de Bosworth.

Su culto vería su fin con la Reforma protestante. En Boxley, Kent, una estatua milagrosa de San Rumwold fue quemada y su iglesia en Buckingham se derrumbó en 1776, construyéndose en su lugar la actual iglesia de San Pedro y San Pablo.


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