
TEORÍA DEL JUNCO
A Antonio Martínez Ballesteros
Me gustaba arrancar juncos con mi padrecuando era pequeño.Olía su raíz.Los abría para ver su pelusilla blanca.Con ellos me hacía una escopetao cualquier otro juguete.A veces estaban en casaenhebrando los churros como un hilo.Ahora sé que me gustaría ser como un junco:flexible, no como un troncoque se mantiene en sus treceajeno a la ventisca de la vida,y débil, aunque bien agarrado al pensamiento,como dice Pascal.Si también quiero ser un juncoes porque mi vida es un anunciode la carne fluvial de estar contigo.
Santiago Sastre en Poeta en Jamón York (Ed. Celya, agosto 2015).
