Video:
https://youtu.be/yV3ZnxuR2qU
En la presentación, llevada a cabo en el Instituto
Tecnológico Buenos Aires (ITBA), se dieron a conocer los
resultados de las pruebas clínicas de cinco pacientes
argentinos -mujeres y hombres adultos- que estuvieron 36
horas internados en el Hospital Italiano en junio de este
año.
“Pudieron desentenderse de la enfermedad ya que el algoritmo
tomó las riendas e hizo la regulación de la glucosa. Los
pacientes mantuvieron los niveles de glucosa dentro de un
rango aceptable durante las 36 horas en que se probó el
páncreas artificial”, expresó el director del proyecto,
Ricardo Sánchez Peña, investigador principal del CONICET,
quien se desempeña además como Director del Departamento de
Investigación y Doctorado del ITBA–.
El sistema inyecta automáticamente la cantidad de insulina
que la persona necesita en cada momento. Se compone de un
sensor continuo de glucosa, una bomba de infusión subcutánea
de insulina y un Smartphone, en el cual se programa el
algoritmo diseñado por los investigadores argentinos.
“Lo que faltaba era un sistema que conecte el monitor de
glucosa con la bomba de insulina, que es el trabajo que
realiza comúnmente el paciente durante todo el día: calcula
la cantidad de insulina que se tiene que inyectar de acuerdo
a sus niveles de glucosa y actividad. Lo que reemplaza a
este proceso es el páncreas artificial”, señaló el doctor
Sánchez Peña.
“Poder alcanzar que el paciente no tenga que tomar
decisiones para tenerlo en control es el gran avance que nos
da el páncreas artificial. Este desarrollo se hizo en forma
clínica por primera vez en Latinoamérica”, expresó el doctor
Luis Grosembacher, Investigador Clínico Principal del
Hospital Italiano.
Cabe mencionar que el análisis periódico con el médico de
cabecera sigue siendo esencial, de ninguna manera el
páncreas artificial reemplaza a la rutina médica.
Fuente: Prensa Presidencia de la Nación
