Selena Millares.Lámpara de madrugada.El Sastre de Apollinaire. Madrid, 2022. ÁNGEL DEL VINOUna copa de vino, una bóveda celeste del revéslas estrellas se derraman por sus paredes fríasy en la baranda que espera a tus labios hay una estrellaque cae hacia lo oscuro y te guiña y reverbera
Mírame soy planeta o pájaro soy diamante y vuelo,repto y simulo o me escondo pero soy paloma y gaviotamírame al fondo de esta copa de vino negro y también carmesímírame bébeme te traigo el corazón de tu sueño
Porque aquí en mi fondo oscuro y secreto todo es soñarmírame ahora soy púrpura y granate o del colorde la noche, soy tu copa bébeme azul engañemos la nocheésta y las otras y la última que nos mira y no sabe
que podemos ser también noche ser luz ser manzana, sólobébeme amor al fondo de esta copa de vino negroo rojo o rubí, en el fondo de esta copa te miro y te esperopara bañar tu corazón de noche tu corazón de luz
Ese poema resume algunas de las claves de la primera -‘Ángeles y cosas’- de las cinco partes de Lámpara de madrugada, el libro de Selena Millares que publica El Sastre de Apollinaire.
En esa primera parte, los textos y los fotopoemas se van alternando en la sucesión de ángeles que habitan una poesía intensa por la que transitan el amor y la muerte, los cuerpos y la ausencia, la memoria y el olvido, la indignación desolada de ‘Ángel de los niños’ o el vacío de la orfandad del ‘Ángel de la habitación 611’. Las cinco secciones del libro reflejan una poesía escrita desde la herida abierta, desde la memoria elegíaca y las cicatrices, desde la soledad y la mirada conmovida, desde el silencio iluminado de su palabra potente, en la que el lector percibirá enseguida la vibración de lo auténtico.
Una autenticidad poética y humana que recorre los poemas breves, isleños y costeros, de secciones como “Isla del silencio” u “Ofrendas”, para completar un admirable conjunto de poemas que surgen del diálogo con el otro y con lo otro, o con una realidad a veces tan dura como la de los ‘Ángeles diminutos’ o ‘La sagrada familia’, pero sobre todo del diálogo interior de quien mira, reflexiona y escribe desde un insobornable lugar moral en el mundo.
Un diálogo del que acaba emergiendo “a toda luz” la lámpara que ilumina en la noche para proclamar el triunfo estelar de la luz sobre la sombra, como en este espléndido poema:
ORMUZ Y AHRIMÁNAhrimán centellea sobre la escarchacon su sombra eléctrica y su cola de espinas:ronda por los caminos con hambre de corazonespara su banquete de tinieblasy se instala en su atalaya nocturnapara arrancar sus alas a los niños y a los ángelesy alentar con su fuego la bacanal del odioy sembrar el olvido donde nace la luz
Ormuz gravita como el vilano o la tardey sueña con ese sol que dora los trigalesy que ilumina los ojos de los que aman;de la luz blanca de la mañana hace panpara burlarle las trampas a la nochey de la luz del crepúsculo hace vino dulcepara guarecer el alma de los solitarios,los desamparados y los vagabundosy con cada madeja de nube escribe en el cielolos nombres de los olvidados y de los ausentes:Contra viento y marea y de nuevo y siemprevuelven sus hilos de luz en el cielode día y de noche su cometa de luz:luz en la sábana de los que sueñany en la mortaja de los que se vanporque regresan en la llama del albay en la piel del durazno y en las velas desplegadasdel barco de la vida, radiantes sobre el mary su sabor eterno: a toda luz
Pese a sus diferencias tonales y a la diversidad métrica de sus textos, Lámpara de madrugada está unida por la presencia de una misma voz, verdadera y reflexiva. Es una voz que habla desde la distancia y la hondura de la mirada poética sostenida de Selena Millares, que esta Lámpara de madrugada consolida como una referencia ineludible en la mejor poesía española actual.
Santos Domínguez
