El camino enseña lo que pasa cuando no marchamos a caminar. ¿Por qué seguir instalados cuando podríamos soltarnos? ¿En qué relato se habla de que la vida va de llegar a tiempo? ¿Qué nos retiene a pisar la tierra o a escuchar su canto? ¿Por qué renunciar a la luz de nuestra existencia? ¿Qué capricho es ese que nos apoltrona en sillones, grandes y pequeños, fluorescentes o chiquitos, para seguir fabricando la ilusión de que somos algo? ¿Por qué no marchar, de vez en cuando, al sendero de los que solo caminan y permitirnos un instante de eternidad?
