
Los cosméticos ayudan a disimular rápida y eficazmente (más que la dieta y el ejercicio) las imperfecciones de la piel asociadas a una peor salud, como la palidez, la amarillez o la asimetría facial, que al actuar como indicadores de calidad genética, merman nuestro atractivo. Sin embargo, en vista de los resultados de la investigación, esta mejora aparente sólo se lograría empleándolo en su justa medida. Si queremos parecer aún más guapas, podemos optar por otros métodos para alterar la percepción de la belleza, tales como aplicarnos un olor placentero o vestir de rojo.
