Revista Cultura y Ocio

"Seraphina", de Rachel Hartman

Publicado el 19 febrero 2015 por Lucía Martín @EsbozosDeTinta
¡Hola, holaa! Por fin os puedo traer la reseña de Seraphina, un libro que al principio se me resistió porque me parecía bastante introductorio y lioso pero que, como dije en Goodreads, en un momento todo comenzó a cobrar sentido y por fin pude disfrutar plenamente de mi viaje por el reino de Goredd.
Ficha bibliográfica
Título: Seraphina.
Título original: Seraphina.
Autor/a: Rachel Hartman.Nacionalidad: Estadounidense.Editorial: Nocturna Ediciones.Idioma original: Inglés.Fecha de publicación: 30/01/2015
Páginas: 545
Bilogía: Seraphina.Presentación: Rústica con solapas.ISBN: 978-84-942862-9-2Orden de lectura: 1º Seraphina // 2º Shadow Scale.
Descarga el prólogo y los dos primeros capítulos aquí.
Autora
Rachel Hartman nació en Kentucky, donde de pequeña tocaba el chelo y hacía playback de óperas de Mozart con sus hermanas. Ha vivido en muchos lugares, entre ellos Chicago, Filadelfia, Inglaterra y Japón. Se licenció en Literatura Comparada y escribió su tesis sobre la parodia y la paradoja en el Quijote

Actualmente reside en Vancouver. En 2012 publicó Seraphina, que fue un éxito rotundo entre la crítica y los lectores (nada más salir a la venta, entró en la lista de los diez libros más vendidos del New York Times). Su segunda parte (y final), Shadow Scale (2015), se publicará en España en 2016.


Sinopsis
Todo el mundo sabe que cualquier dragón que se precie puede aspirar a ser un buen político, profesor o matemático; no como esos absurdos humanos, que prestan tanta atención a sus emociones que acaban olvidando cómo pensar...
En un reino mágico y sombrío en el que humanos y dragones conviven con una paz inestable, Seraphina es una música joven y talentosa (pese a ser humana) que acaba de entrar en el coro de la corte. Allí, las intrigas políticas son el pan de cada día. Poco después de su llegada, una noticia atraviesa los muros de palacio: un miembro de la familia real ha sido asesinado. Inmediatamente, los cimientos de esa fachada de paz se resquebrajan.
Para investigar el crimen, Seraphina se alía con el perspicaz Lucian Kiggs, capitán de la guardia real. Pero todo el mundo tiene secretos, y ella no es una excepción: lo que oculta haría que la condenaran a muerte.

«Impresionante, maravillosamente escrito y con personajes bien definidos. Sus dragones son de los más interesantes que he visto en la literatura fantástica. No puedo esperar a leer lo próximo de Rachel Hartman». Christopher Paolini, autor de Eragon.
«Seraphina es una cautivadora e innovadora novela fantástica que, a través de los problemas entre dragones y humanos, hace una alegoría de los prejuicios reales a los que todos debemos enfrentarnos». Bookpage.


Opinión (sin spoilers)
Lo confieso, lo primero que me llamó la atención fue su portada. Ver ese enorme dragón con las fauces entreabiertas sobrevolando una ciudad gótica captó mi atención desde el primer momento. Por no mencionar las dos frases de arriba de la imagen: «Todo el mundo miente. Tú también». Mi experiencia con dragones se limita a Memorias de Idhún por lo que un dragón que razone hasta el punto de poder llegar a político me interesó muchísimo y si a eso le sumamos la existencia de un misterio, está claro que me lo terminaría leyendo tarde o temprano.

Consejo: En las imágenes que os he puesto no se puede ver, pero las letras del título son brillantes y, si no tenéis especial cuidado se va el color y las letras se ven como el fondo. La última A la tengo bastante borrada a pesar de haber cubierto la portada con un papel para evitar el roce.

La historia se desarrolla en un mundo donde humanos y dragones han conseguido vivir durante cuarenta años en paz tras una época de guerra gracias a la firma del Tratado de Comonot. Este tratado, entre otras cosas, obliga a los dragones a adoptar forma humana para circular entre el resto de personas y a llevar cascabeles para distinguirlos. No obstante, esta paz no ha hecho que las personas vean con buenos ojos a los dragones y a los quigutl (subespecie de dragón que no puede transformarse, muy dada a robar). Siguen mostrándose hostiles e, incluso, un grupo que se hace llamar los Hijos de San Ogdo no duda en cometer actos violentos contra ellos o cualquier simpatizante. Por eso, que el príncipe Rufus, el heredero del reino, haya sido asesinado poco antes de la celebración del cuarenta aniversario del Tratado provoca que todas las miradas se posen en los dragones y que la paz pueda romperse en cualquier momento.En este mundo de frágil calma vive Seraphina Dombegh, una chica de dieciséis años que ama la música y que logró hacerse con el puesto de ayudante del compositor de la corte dos semanas antes de que se produjera el asesinato. Poco a poco, se verá envuelta en la investigación del crimen trabajando junto al príncipe Lucian Kiggs. Deberá tener extremo cuidado y recurrir cada vez más a las mentiras para evitar que su auténtica naturaleza salga a la luz y que la condenen a muerte.


-¡Así sea por siempre! -recitó el obispo [en el funeral del príncipe Rufus].Esa era la señal para que saliera a tocar, pero en ese preciso momento descubrí a mi padre en la atestada nave, detrás de la barrera. Estaba pálido y demacrado. Dentro de mi cabeza oí las palabras que me dijo el día en que me despedí para irme a la corte, hacía apenas dos semanas: «Bajo ninguna circunstancia debes llamar la atención. Si no piensas en tu propia seguridad, al menos recuerda todo lo que yo podría perder».

La novela tiene un montón de subtramas que aportan verosimilitud y riqueza a la historia principal, pero que ralentizan el ritmo de lectura durante las primeras 100 páginas. La autora nos presenta la situación social y política de Goredd, donde vive Seraphina, y el resto de reinos, lo que puede resultar aburrido y bastante introductorio. A mí me costó avanzar y entre esto y mis frecuentes consultas a los glosarios de personajes y términos que se incluyen al final, me desanimé un poco porque la acción no avanzaba y no terminaba de comprender la importancia de explicar tanto ciertas cosas. No obstante, en un capítulo todo cambió y empezó a cobrar sentido. Esa relevancia que antes no podía apreciar en determinados hechos aumentó de manera exponencial y a partir de ese momento no pude dejar de leer. Ahora que ya lo he terminado, no cambiaría esa primera parte porque te aporta una imagen muy completa y profunda del mundo y gracias a ello puedes ir creando teorías de lo que piensas que ocurre. Además, así la autora evita frenar el ritmo más adelante.
La novela está narrada en pasado por la protagonista, Seraphina o Phina, y es de las que me gustan: inteligente, lógica, valiente, independiente y que no dudan en ayudar a los que quiere. La autora nos la muestra tal cual es, con sus virtudes y defectos, lo que la hace real. A menudo la descubrimos sola o mintiendo porque se ve obligada a engañar a toda una sociedad que no la aceptaría simplemente por ser quién es. Incluso a los lectores le oculta la verdad en las primeras páginas; sabemos que hay algo raro pero no nos lo confirma inmediatamente.

Lucian Kiggs es el capitán de la Guardia de la Reina y el prometido de Glisselda, la segunda en la línea sucesoria. Es un hombre honrado, leal, curioso, lógico y que no soporta las traiciones. La muerte del príncipe Rufus ha sido un duro golpe para él y cuando ve que la ayuda de Seraphina puede allanar el camino hasta el responsable, no duda en confiar en ella. Con este personaje he sufrido un pequeño tira y afloja. Al principio de la novela me encantaba hasta tal punto que estaba deseando que apareciera pero conforme lo iba conociendo más hubo momentos en los que no me gustó su forma de actuar y lo rencoroso que podía volverse, llegando a cerrarse herméticamente. 

Los dragones son uno de los puntos fuertes. No vais a ver los típicos seres irracionales que arrasan aldeas con una llamarada; estos dragones son tremendamente lógicos y no se dejan llevar por los sentimientos. Para poder convivir con los humanos deben ser saarantras (es decir, adoptar su forma humana) y llevar cascabeles para poder diferenciarlos. No quiero adelantaros todas sus peculiaridades porque es mejor ir descubriéndolas a medida que avanza la historia, solo diré que me han sorprendido para bien. 

El final tiene una gran dosis de emoción y tensión, se descubren los misterios planteados a lo largo de la novela y se generan nuevos problemas para la última. Problemas de envergadura mucho mayor que dejan en el aire la promesa de un siguiente libro lleno de acción.

Sin duda, este libro merece el éxito que ha cosechado tanto por la historia como por la forma en la que está narrado. Rachel Hartman me ha encantado. He disfrutado mucho con sus descripciones y la originalidad que aporta a este género al combinar estos dragones, la música y la investigación de un crimen. Su forma de expresarse me ha encantado por su riqueza de vocabulario como por la forma en que escribe y logra hacer transmitir al lector las emociones de los personajes. En ciertos momentos, me recordó a la novela El castillo ambulante de Diana Wynne Jones, aunque esta apreciación no os la toméis muy en serio; fue en algunas escenas donde los personajes me recordaron un poco a los del otro libro.


Gracias a Nocturna Ediciones por el ejemplar.

¿Tenéis ganas de leerlo y descubrir este mundo?

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