Hace tres años que llegué a vivir a España. Debo confesar que en un inicio, una de las cosas que más me sorprendieron- fuera del gusto por los reality show, los programas tipo Sálvame o lo eterno que puede llegar a ser “La mañana de la 1” fue la campaña de juguetes antisexistas que se realizó después de la famosa llegada de Los Reyes Magos.
Esta campaña consistía en que si los Reyes te habían traído un elefante de peluche molaba- no hay que pedir disculpas oiga ni que fuera de Botswana- pero si te habían traían una Cocinita, un Nenuco en caja rosa con biberón o un kit de maquillaje; la nena en cuestión (obviamente obligada por los padres) podía pasar por el stand en dónde se le cambiaba el juguete sexista por un juguete neutro: una pelota, unas tizas, una comba…
Yo- que en aquél momento no era madre- me partí de risa de ver el discurso de los padres orgullosísimos de educar a sus hijos en igualdad y la cara de los pobres niños de “no quiero darte mi muñeca y tengo que sonreír ante la tiza que me estás dando hijopu“.
Me pareció una exageración y pensé que eran cosas del primer mundo. Incluso, estaba tan de moda los libros de la Trilogía Millenium de Stieg Larsson que me sorprendió ver un libro que se titulaba”Las mujeres que no amaban a los hombres“- cuyo tono ácido denunciaba un nuevo régimen feminista y un tanto fundamentalista.
Me reí y lo dejé pasar.
Me preñe, nació la Critter y todo se fue al garete. Yo “nunca nunca” iba a vestir a mi hija de rosa- y no vea usted lo bien que le sienta.
Llegaron las Navidades y una gran amiga le hizo un “regalazo”: era grande y venía envuelto en rosa- ¿de qué otro color se puede envolver el regalo para una niña? Mala madre- o seáse yo- procedí al desenvoltorio por que la pequeña bestia no sabía bien cómo hacerlo en ese entonces. Taaa chaaaaan: ¡sorpresa sorpresa!- UNA COCINITA para comenzar la educación en cómo ser una buena ama de casa.
Yo que me reía de esa campaña de juguetes antisexistas, en ese momento mi cara de póker fue enorme.
Mi amiga al ver la reacción en mi cara desencajada rápidamente dijo:- “seguro que ya la tiene, te la cambio”. A todo esto la nenita gritaba de emoción. ¿Cómo no lo hacerlo? si la Cocinita tenía 10 canciones, una sartencita, unos huevos y un litro de leche ¡para no emocionarse!
Volví en mi y con tono muy fingido le dije:-”no chata si es monísima, le va a servir un montón en la vida, veme a mi- yo ni sabía freír un huevo- y ahora soy Doña Thermomix”.
La canción del juguete dice: “En la cocina me divierto, en la cocina juego yo, en la cocina yo aprendo cada día algo nuevo“. Flipation o como dicen en mi pueblo #nomamar.
Ahora entiendo el chiste machista de cómo se le da libertad a una mujer: muy fácil-ampliándole la cocina.
Pues eso. Yo que criticaba la dichosa campaña y ahora me parecía un insulto el que le regalaran una cocina a mi hija. Nunca escupa pa´arriba que le cae, y por lo que llevo siendo madre- que ya voy para el año- mi cara es un escupitajo entero.
Hace unos días una amiga me comentó que le regaló a su pequeña de casi tres años un kit de limpieza completo: una escoba, un recogedor y una fregona. ¡Amonoooos! ya se que pedir en mi siguiente cumpleaños.
Todo esto va al cuento por que la Critter lleva una semana despelucando las toallitas húmedas. ¿Sabe que hace con ellas? Limpia toda la casa a gatas. No vea que bien lo hace: circulito por aquí, circulito por allá y cuando está negra la toallita- bueno no mucho pues va a pensar que soy una guarra que no limpio- pide otra para volver a empezar la operación.
Jamás me ha visto limpiar la casa- no es que sea cochina pero no es una actividad que pueda hacer con ella- y mucho menos a gatas.
Ahora bien, cómo luchar contra ese supuesto “sexismo” cuándo a lo mejor es que ya venimos de serie programadas a ser unas amitas de casa perfectas.
Aquí les dejo una selección de juguetes que nos pueden regalar pa su cumpleaños No. 1:


El libro de recetas es para mi, pero de una vez no le vendría mal a mi nenita aprender como hacerse sus papillas.
Y que en un ataque de nervios me voy a la juguetería a etiquetar juguetes por si alguien le queda duda que es un juguete machista. La guía de color nunca engaña- pantone fucsia, rosa caramelo, rosita, rosa palo, fresa, malva,morado, lila, berenjena fijo que es pa´niña. Hasta ahora no he visto soldados con camuflaje rosa ni súper héroes con capa en estos tonos.

A decir verdad no me pegaría nada ver a Ken en la cocina, con mayas malva- mientras discute con el Soldado Ryan qué hacer de comer.

