
El otro día, y por recomendación de unos amigos, fuimos a comer a este restaurante de Oropesa. Se encuentra en Marina d'Or, sitio que no suelo frecuentar mucho porque me da bastante grima (sinceridad ante todo), y sitio al que nunca hubiéramos ido a parar si no llega a ser porque estos amigos nos aseguraron que comeríamos bien. ¡Así que allá fuimos los cuatro!
En Sidrería Lasarte puedes comer de menú o a la carta, como en muchos lugares turísticos, y nosotros preferimos comer a la carta: tres entrantes y un plato principal. Me dejaron la responsabilidad (para variar) de elegir el vino, en este caso me decanté por Pruno 2014, un Ribera del Duero del que os hablaré algún viernes, me encantó.

Los tres entrantes elegidos fueron pulpo a la brasa, queso de cabra con cebolla caramelizada y carpaccio de ternera con parmesano y virutas de foie. Los platos muy buenos de sabor, aunque algunos un poco cortos de cantidad. Esperaba un poco más de pulpo y algo más de parmesano en el carpaccio por el precio que pagamos, eso sí, el sabor ninguna pega.



Después, dos personas pidieron salteado de solomillo con foie y Pedro Ximénez. Yo, por no pedir lo mismo (me quitaron la idea), me decidí por un solomillo de ternera al punto, la carne estaba muy buena: tostada por fuera y en su punto por dentro, para poder disfrutar bien de su sabor. Tierna y roja. ¡Festival carnívoro!


Otro de nuestros amigos se decantó por un plato de bacalao glaseado, comentó que estaba bastante bueno también.

De postre, pedí un brownie de chocolate con helado de mango del cual no tengo foto, será que como no me gustan mucho los postres en general, cuando llega la hora de fotografiarlos se me olvida por completo.
Y esta fue nuestra experiencia, en mi opinión se come bien para estar donde está (un lugar de sacrilegios para nuestra comida tradicional, entre otras cosas), y se paga más por encontrarse ahí. El servicio fue muy bueno, buena presentación, camareros atentos y agradables, y el cocinero salió al final de la comida para preguntarnos qué tal estaba todo. Un buen detalle. Como todavía no es verano, se podía andar tranquilamente sin la masificación de los meses de julio y agosto.
Siento que la calidad de las fotos no sea muy buena, me tocó un ventanal al lado y con el móvil poco más pude hacer. ¡Hasta el viernes!
