Seguramente me harían falta varias casas y vidas también, por qué no decirlo, para tener todas las sillas de diseño que me gustan. Son junto con las lámparas, mis piezas de mobiliario favoritas y no puedo evitar que siempre se me vayan los ojos hacia ellas al ver decoraciones como las de este piso, a pesar de conocer sus precios. Las CH 24 de Hans J. Wegner que rodean la mesa de comedor o el ‘Huevo’ de Arne Jacobsen me están haciendo ojitos todo el tiempo ;) igual que la Chaise Lounge LC4 de Le Corbusier con tapicería de vaca, todas son piezas de los 50 – 60 del siglo pasado que por su belleza podrían ser esculturas, ¿no creéis? Feliz miércoles!!
Revista Decoración
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