Revista Arquitectura
Un escenario que debe afrontar el diseño de los edificios para bibliotecas es la manera de compatibilizar las nuevas rutas digitales con el acceso al conocimiento tradicional, recreando la atmosfera erudita de las salas del pasado en un ámbito contemporáneo.
En el caso de la Biblioteca de la Universidad de Delft, la relación del nuevo edificio con el auditorio proyectado por Van den Broek y Bakema, ubicado en posición central, establece otra referencia ineludible que es necesario satisfacer.
Para resolver estas condicionantes, Mecanoo esconde el edificio de la Biblioteca bajo un techo de hierbas que nace frente al auditorio y se eleva en toda la superficie de la parcela hasta alcanzar la calle ubicada en el extremo opuesto. En este lado, el más alto de la cubierta, propone a la ciudad una enorme fachada de vidrio de alto rendimiento que deja traslucir la actividad interior.
La entrada esta horadada en el plano inclinado, contenida por muros en diagonal que se estrechan al llegar al acceso. En el interior, un enorme espacio agrupa la mayor parte de la actividad pública. El sitio esta subyugado por un ingente cono que perfora la biblioteca y se eleva por encima de la cubierta como símbolo de la tecnología.
La luz natural que invade el edificio desde los laterales transparentes proporciona un interesante contrapunto lumínico con la iluminación que ingresa a través del cono. De esta forma se alcanza un entorno con intensidades variables, propicio para diferentes actividades de lectura.
Uno de los laterales es ocupado por una serie de pasarelas en altura que rodean los estantes donde se ubican los libros. Por detrás, la pared de fondo color azul aporta un interesante contraste con los tonos de madera del resto del edificio. En el lado opuesto, junto a la sala central, una serie de tablas alojan 300 puestos de trabajo para la información digital.
La inclinación de la cubierta permite resolver sin conflicto ocupación del terreno que presenta en cada extremo disímiles características urbanas. Las características del espacio interior y las cualidades del jardín inclinado convalidan las decisiones adoptadas.
