En España se puede abortar a un feto con Síndrome de Down hasta la semana 22 de gestación. En la práctica el sistema actual presiona a la mujer embarazada y a sus familias a no continuar con el embarazo. En los últimos años, ha habido una reducción del 90% de nacimientos de personas en tal situación, y con la vigente ley del aborto, se puede abortar hasta la semana 22 de gestación.
Las personas con síndrome de Down son ciudadanos con los mismos derechos que cualquier otra persona.