Revista Cultura y Ocio

Sinfonía napoleónica. Anthony Burgess

Por Mientrasleo @MientrasleoS
Sinfonía napoleónica. Anthony Burgess
     "Tallien presionó el botón de su antiguo y noble reloj y la máquina dio las nueve de una manera nueva y republicana. 'Ya una hora de retraso'. Ventoso silbaba desde la rué d´Antin y agitaba la llama de las velas. De la pata de palo del registrador interino, que dormía junto al fuego, emanaba un tenue olor a barniz chamuscado".
     Siempre digo que hay autores que son consumidos por alguna de sus obras y en este caso, aunque muchos conocemos Poderes terrenales, está claro que la obra es La naranja mecánica. Sin embargo a mi siempre me ha gustado bucear en el resto. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Sinfonía napoleónica.
     En honor a Beethoven y su fascinación por Napoleon, Burgess escribe esta Sinfonía napoleónica, que lleva por subtítulo Una novela en cuatro movimientos para mostrarnos la vida de un hombre del que ya parece saberse todo. Es decir, conocemos a Napoleón.
     La fascinación de Beethoven por la figura de Napoleón quedó plasmada en su tercera sinfonía, la Heroica, la de Burgess queda en esta estupenda novela que abarca desde las conversaciones de Bonaparte con su mujer, pasando por las campañas de guerra, campamentos, entrenamientos, engrandecimiento de la figura y termina con su estancia en Santa Elena donde no solo cambia la percepción de su figura, sino el propio Napoleón entablando una improbable amistad con una joven adolescente. Bonaparte es una figura ineludible de nuestra historia, tal y como dice el propio autor, Napoleón está para propiarse de la época y convertirla en él mismo.
Pero sigamos con Beethoven. Los movimientos de la Heroica son: Allegro con brio, Adagio Assai, Allego y Allego Molto-Poco andante-Presto. Y todos ellos tienen su lugar en la novela: de las campañas en Italia y Austria a la coronación como Emperador; el atentado fallido, divorcio, Rusia y la caída; Elba y Waterloo, y Santa Elena y muerte. De este modo hace una revisión completa a la biografía de este hombre aportando no solo datos que yo desconocía, sino también una visión fresca y a ratos francamente divertida de la historia.
     Burgess es un narrador irreverente. Y eso se nota en su estética literaria en la que combina oraciones cuidadísimas con otras que incluyen metáforas sorprendentes que dejan al lector alucinado, lo que requiere un dominio del lenguaje que no está al alance de todos. Nada que nos pille de nuevas en realidad ya que todos conocemos La naranja mecánica y lo que el autor consiguió plasmar en esa obra. Si a eso le sumamos la sorprendente historia que el propio Burgess hizo circular sobre si mismo y que decía que fue diagnosticado de un tumor, lo que le hizo escribir la ingente cantidad de cinco novelas en un año para respaldar la economía familiar (tumor que en la revisión había desaparecido según el propio autor, posiblemente debido al ejercicio de escribir), sabemos que al abrir un libro suyo nos exponemos a casi cualquier cosa.
     No quiere decir esto que en el caso de las biografías sea inexacto, más bien al contrario si tenemos en cuenta que en este caso escribió una entrada para la enciclopedia sobre su protagonista, pero significa que nos alejará de ese tono resabiado tan temido en este tipo de libros. Es cierto que desconozco si hay ficción entrelazada en las páginas de esta Sinfonía, pero también lo es que yo no he dudado de su veracidad, y que la figura de Bonaparte ha cobrado realidad por así decirlo ante mis ojos. Y es que es muy difícil escribir sobre alguien sobre quien parece estar todo dicho. En realidad ante eso, solo queda una para convencer al lector y es humanizarlo. Descubrir que es una persona común que resulta bruta o cómica, inteligente o zafia, y que todo depende del momento. Añádase al final una dosis de realidad a la visión que el protagonista de esta historia tiene sobre si mismo, y ya tendremos todos los ingredientes para que apetezca leer esta obra de Burgess. Y eso sin mencionar las diferentes voces, lugares o anécdotas que utiliza para tener al lector siempre entretenido y, sobre todo, dispuesto a seguir leyendo.
     La nación es una doctrina falta, alemán idiota. El deseo de morir por una nación es un pecado. Lo que quiero es una Europa Única, no un hatajo de pequeñas naciones que no hacen más que ladrar y pedorrear"
   
     Sinfonía napoleónica es una obra necesaria para uienes quieran saber más de Bonaparte que se disfruta en cada línea. Imprescindible para ellos, día yo.
     Y vosotros, ¿alguna vez os animáis a leer biografías?
     Gracias.

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