El Mundo al revés.
Luis García Miró Elguera. (Diario Expreso).
SINVERGÜENZAS Y CLEPTÓMANOS.
La sinvergüencería y la cleptomanía son dos fulgurantes características de la izquierda. El patrón se repite a lo largo de los tiempos. Un reciente ejemplo es la manera escandalosa cómo el diario rojo, La República, abrió ayer su portada: “El fallo del TC nos costará más de US$1,000 millones”, en referencia al trámite que debe resolver el máximo organismo Constitucional respecto al expediente iniciado hace 44 años por los ex propietarios de tierras agrícolas, patrimonio que les fuera robado en 1969 mediante la reforma agraria impuesta por el régimen militar golpista de Velasco Alvarado y su séquito comunista, neo socialista y progre.
El fallo del TC nos costaría más de US$1,000 millones” es la alarmante estrategia de la rojería para evitar que se haga justicia en el país. Pero, ¿cómo es eso que “nos costará”? ¿A qué se refiere La República? Porque si su advertencia responde a un inminente asalto al Estado –donde el diario sabe que aquello va a “costarle” al pueblo la trama de algún delincuente en potencia– a todas luces la motivación es perversa, aparte de pueril. ¿O acaso La República sabe de alguna maquinación maquiavélica de los togados del TC para robarle al Estado? En consecuencia, si como es obvio aquello es falso –porque lo que se anticipa en denunciar La República es un posible fallo del TC dándole la razón a los esquilmados propietarios agrícolas (lo siguen siendo, porque el Estado les robó su patrimonio entregándoles “bonos” que jamás honró y cuyo valor real se pulverizó tras la hiper inflación de los ochenta)– entonces ¿a dónde apunta el alarmismo de La República si no es a evitar que el Estado resarza un robo urdido hace 44 años? Es evidente que lo que intenta con tamaña advertencia es que permanezcan impunes las confiscaciones del Estado. Sobre todo cuando éstas las originen regímenes totalitarios, como el velasquista, con cuyos efluvios simpatiza políticamente aquel medio. ¿La razón? Así los gobiernos de izquierda podrán seguir con su estrategia de robarle a terceros para “regalarle” –lo ajeno– “a los desposeídos”, exhibiéndose como los eternos garantes de los menesterosos, cuando en rigor su objetivo es meramente electorero; vale decir, ganar simpatías y votos con el dinero ajeno.
Si el Estado expropia, primero tiene que pagar el justiprecio y luego podrá llevarse el bien. No como pretende la izquierda, que durante medio siglo se alce sin pagar con las tierras, y entonces cuando la injusticia acabe definiéndose en el fuero que corresponde a toda democracia con estado de derecho, saltarle a la yugular al TC disfrazándolo de asaltante del Estado por impartir Justicia. Pregunto, si al amparo de una eventual “reforma de la prensa” al dueño de La República le confiscaran sus acciones de canal 4 –conseguidas en circunstancias que él sabe– y luego el TC fallara ordenando que el Estado se las pague, ¿habría hecho igual escándalo?
FUENTE: DIARIO EXPRESO. http://www.expreso.com.pe/el-mundo-al-reves/sinvergu-enzas-y-cleptomanos
