Hola chicas, buenos días.
Hoy os traigo uno de esos trabajos que me encanta hacer porque, además de ser bonitos, tienen detrás una historia y mucho cariño.
Esta vez se trata de una toalla personalizada que preparé como regalo de cumpleaños para una amiga de mi hija, Aurora.
Y si hay algo que hace especial a esta toalla es, precisamente, que está pensada totalmente para ella. He elegido a Snoopy y Woodstock porque a Aurora le gustan muchísimo, así que me pareció el diseño perfecto para acompañar su nombre.
Me encanta cómo ha quedado la combinación del blanco de la toalla con el bordado en negro, amarillo y los pequeños corazones rojos. Un diseño alegre, divertido y juvenil que, además, tiene ese toque personal que buscaba.

Creo que esta es precisamente una de las cosas más bonitas de hacer trabajos a mano: que podemos adaptarlos completamente a la persona que los va a recibir.
Podemos elegir los colores, el diseño, los personajes, añadir un nombre, una frase, un detalle especial… y convertir algo cotidiano en una pieza única y hecha exclusivamente para alguien.
En este caso no quería simplemente regalar una toalla bonita. Quería que cuando Aurora la viera pensara: «Esta es para mí». Y para conseguirlo, nada mejor que incluir algo que le gusta y que la identifica.
Porque una toalla puede ser una toalla, pero cuando lleva su nombre y además está decorada con su personaje favorito, se convierte en un regalo mucho más personal y especial.
Y eso es lo que más me gusta de estos pequeños proyectos, que cada uno puede contar una historia y llevar un poquito de la persona que lo recibe.
Espero que a Aurora le guste y disfrute mucho de su regalo.
Porque al final, cada puntada lleva un poquito de nuestro tiempo, nuestra creatividad y, sobre todo, mucho cariño.
¿Y vosotras? ¿Tenéis algún personaje favorito que os gustaría ver bordado en una toalla?
Buen Miércoles.
