La ÉTICA trata sobre lo teórico, mientras que la MORAL trata sobre lo práctico.
La categoría de su filosofía personal será insuperable si logra aunarlas con éxito.
Si distingue entre el bien y el mal, debería ser capaz de discernir si algo es correcto o equivocado.
Tiene que conocer sus opciones, valorar los pros y los contras, y hallar una forma de razonar moralmente sobre lo que tiene que enfrentar de modo que pueda justificar la bondad de su respuesta.
Si no se siente bien, quizá no debería hacer lo que tiene en mente. Si es lo correcto, siempre habrá una manera de justificarlo.
El desafío consiste en tener un sistema ético personal al que poder remitirse en busca de directrices morales. Tendrá que comenzar por pensar qué es bueno y qué es malo.

