Silenciosa como la misma noche, blanca como la luna. Sobre el olivar o inmóvil en la desvencijada ventana. La conozco desde niño, cuando mi padre me tranquilizaba sobre ese rechineo que venía del "doblao": ¡No tengas miedo, es la coruja!
Ya fue todo un premio para mí volver al cortijo de "El Jarcón", ahora deshabitado, y volver a sentir la emoción de la noche en lo que fue pajar y granero, rodeado del rumor de las sombras.
Y ahora me premian una foto de la lechuza, la que me atemorizaba de chico, la que todavía me turba y me hace estremecer.
Quizá alguien comparta mis sentimientos el primer fin de semana de marzo al ver esa foto premiada para la Feria Internacional Ornitológica en el Parque Nacional de Monfragüe.

Primer Premio en la FIO (Técnicas especiales)

Hembra con lirón careto

Sobre poste de teléfono

Con una rata

Llegando a su ventana

En la ventana del "Jarcón"
