Se debe a que es una novela de misterio y terror que recuerda a esos relatos antiguos al estilo de Edgar Allan Poe. Posee una atmósfera melancólica que pronto se transforma en opresiva y agorera. Pesa como la niebla y se infiltra en el espíritu hasta abatirlo. Ha sido una lectura muy interesante porque desde el principio despierta la curiosidad morbosa por desvelar las circunstancias que han internado a la protagonista en un manicomio, donde languidece dopada por las drogas y aislada de sus propios recuerdos que esconden atroces vicisitudes.La novela comienza con una joven viuda de camino a la mansión en la que transcurrirá su duelo. Este recorrido por tierras impías recuerda a Drácula, cuando Jonathan Ryker viajaba en carruaje en la oscuridad preñada de leyendas sobrenaturales con destino al castillo del conde. Elsie está agotada por la pérdida de su marido, pero también tiene fuerza mental que es puesta más a prueba de lo que podría haber imaginado jamás cuando finalmente se asienta en la mansión ruinosa, tenebrosa y asfixiante que ha languidecido en manos de la familia Bainbridge durante generaciones.Los capítulos se alternan entre el presente y dos pasados separados por dos siglos. Todas las líneas temporales se complementan, profundizando y tejiendo un misterio macabro que involucra infanticidios, brujería, ambiciones frustradas, piezas de arte grotescas y un terrible suceso que se repite en un bucle dantesco.Me ha mantenido enredada a la narración bella pero insidiosa, muy pendiente de la gran tragedia que se intuye desde el primer capítulo. El progreso es lento, cadencioso, con la clase de vaticinios oscuros que sabes que no tienen solución pero que te hacen rogar de todas formas por un final feliz imposible.Elsie trata de que impere la cordura, pero la maldición que pesa sobre la mansión de su difunto marido Rupert se adueña de todo su mundo. El viaje que recorre el lector a través de la maleza de sus recuerdos maltrechos, de los capítulos que se suceden a tres bandas, es triste y absorbente. No sabía yo si estaba volviéndome loca junto a esta viuda o si realmente nos acosaban espíritus maléficos encerrados en antigüedades de madera. Me ha gustado todo y lo he degustado con aprensión porque produce una angustia in crescendo a medida que los horrores se acumulan. No sé si tengo partes favoritas, pues cada una trabaja en conjunción con las demás para crear el tapiz del horror psicológico y sobrenatural. Sin embargo, me han intrigado especialmente los eventos que dan origen a la maldición de la familia Bainbridge. Y por supuesto, el presente, ya que Elsie está luchando por mantener una amnesia que la salve de la punzante realidad que se esconde tras los recuerdos. Me preguntaba qué verdad iba a desvelarse ominosamente con cada página nueva. ¿Liberación para ella o la peor de las pesadillas?Dejadme que os confiese mi impresión sobre el final claustrofóbico que se cierne sobre el lector. La autora ha tenido la audacia de sostenernos en vilo durante 300 páginas, con el corazón cada vez más desanimado y angustiado, para luego soltarnos de golpe y porrazo sobre lo que no es precisamente un lecho de plumas. ¡Qué desolación! Y qué buena historia de misterio con gato negro incluido.
Citas favoritas:Ya debía ser hora de recibir medicinas, hora de mitigar el mundo.El miedo le arrancaba tantas cosas a una persona: se le había olvidado.No hay forma de esconderse de esto, me temo.Había una salida, sólo tenía que mantener su terror bajo control un poco más.No puedes explicar el miedo, sólo puedes sentirlo, rugiendo a través del silencio y paralizando de golpe tu corazón.La muerte, una vez concebida, es rapaz. Se llevaba todo con ella.

DATOS DE COMPAÑÍAS SILENCIOSASAutora: Laura PurcellEditorial Del Nuevo ExtremoEdición: Mayo, 2018Tapa flexible con solapasThe Silent Companions,2017, 310 págs.Misterio y terror paranormal20 pellizcos (€)Web de Laura
