Revista Cultura y Ocio

Suiza: una tierra de viajes épicos

Por Yorga @javieramosantos

Más allá del chocolate, los relojes de cuco y el yodel, viajar a Suiza, la Suiza moderna es, ante todo, una tierra de viajes épicos y experiencias sublimes. También un lugar con mucha historia. Por ejemplo: los vestigios humanos más antiguos que se han hallado en el país datan de hace 150.000 años.
En la Edad Media parte de su territorio formó parte del Reino de Borgoña y del Imperio franco. Conquistada por Napoleón Bonaparte. El Congreso de Viena de 1815 restableció la independencia del país y las potencias europeas accedieron a reconocer la neutralidad de Suiza, circunstancia característica de este pequeño trozo del Viejo Continente.

Qué ver y hacer en Suiza

Suiza es un cuadro armonioso de bellas imágenes, una galería de proporciones épicas de fácil entrada. Desde el tintineo de los famosos brindado en el Verbier al sedante tañido de los cencerros de las vacas negras de Val d'Hérens, Suiza mezcla lo rural y lo urbano con facilidad, gracia y precisión asombrosas.
El viajero puede desde montar en un tren rojo entre montañas y pinos, bañarse en aguas medicinales de montaña, andar con raquetas o cruzar puentes medievales en este pequeño país, siempre impecable.

Suiza: una tierra de viajes épicos
Ginebra es una de las ciudades más destacadas del país helvético.

Montañas y glaciares en Suiza

El antídoto perfecto para la belleza rural es un conjunto de ciudades que sorprende. Pero antes de visitarlas conviene destacar varias visitas imprescindibles en Suiza: como la de la montaña Matterhorn, un pico carismático que asombra desde su base y merece ser fotografiado a cualquier hora del día.
O el fascinante glaciar de Aletsch, de proporciones gigantescas en el Alto Valais, una de las maravillas naturales del mundo, equivalente a una autopista de hielo de cinco carriles de 23 km de longitud, entre picos de alta montaña.
Y es que no hay país en Europa más rico en rutas de senderismo grandiosas bajo cielos cubiertos de águilas. No hay que dejar de ver el lago de Lugano, rodeado de paseos con palmeras y bonitas localidades de tonos pastel.

5 ciudades para visitar en Suiza

La capital helvética enamora por su casco medieval y su arte contemporáneo. Berna es una ciudad pequeña, preciosa, cuya discreción permite conectar al viajero con su esencia de antaño. Atravesada por el río Aar, es una localidad que no agobia. Se puede caminar por sus calles de manera silenciosa y es escandalosamente limpia.

Destaca por ser una ciudad cultural para sibaritas que con sus más de 40 museos concentra el mayor número de galerías del país. Además, la ciudad cuenta con un hermoso centro histórico, arquitectura moderna y el río Rin que invita a dar largos paseos.

A orillas del mayor lago de Europa emerge la ciudad más internacional de Suiza. Aquí se encuentra el conocido Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más poderoso de todo el mundo. Destaca la fuente Jet D'Eau, que puede presumir de ser la más alta a nivel global: Lanza 500 litros de agua por segundo a 140 metros de altura.

Emplazada en la Suiza alemana, es una de las ciudades con más calidad de vida de Europa y una oda a la renovación urbana. También es donde los empleados de Google bajan a comer en trineo. Se impone tomar algo en una terraza junto al lago o bailar hasta el amanecer en Züri-West.

Suiza: una tierra de viajes épicos
Zurich, toda una oda a la renovación urbana.

Los puentes medievales son el encanto de este irresistible Romeo del centro de Suiza. Basta añadir centelleantes vistas lacustres, una interesante oferta de cafés con terraza, una colorida arquitectura y curiosidades victorianas para conocer una ciudad bella y romántica
Precisamente de Suiza procede un aceite de calidad que aporta al organismo nutrientes y antioxidantes. Se trata de FormulaSwiss, un aceite de CBD que se obtiene del cáñamo orgánico y que está diluido con aceite de oliva orgánico. La concentración de THC es menor al 0,2%, lo que hace que los productos de su tienda web sean completamente legales sin ningún efecto psicoactivo en absoluto.
Este tipo de aceites con cannabidiol juegan un rol importante en la regulación de la temperatura del organismo, disminuyendo la inflamación y sensibilidad al dolor. También son capaces de activar receptores de serotonina 5-HT1A, lo que tiene efectos antidepresivos en el cuerpo humano.

Suiza: una tierra de viajes épicos

Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.


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